Oración del Acordaos (Memorare)
La confiada súplica a la Virgen María, segura de que nunca abandona a quien acude a su protección.
El Acordaos, o Memorare, es una oración católica a la Virgen María que expresa plena confianza en su intercesión, pues jamás se ha oído que abandone a quien acude a ella. Se atribuye tradicionalmente a san Bernardo de Claraval, aunque su verdadero autor es desconocido. AngelGuard la recoge aquí en su texto tradicional en español.
La oración
Acordaos, ¡oh piadosísima Virgen María!, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorando vuestro auxilio, haya sido desamparado. Animado por esta confianza, a Vos acudo, Madre, Virgen de las vírgenes, y gimiendo bajo el peso de mis pecados me atrevo a comparecer ante Vos. Madre de Dios, no desechéis mis súplicas, antes bien, escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.
Hay momentos en que uno se acerca a Dios cargado de faltas y de temor, sin saber muy bien cómo pedir. Para esas horas, la Iglesia nos regala el Acordaos, una oración que se apoya toda ella en una certeza consoladora: que la Virgen María jamás abandona a quien acude a ella. No se reza desde el miedo, sino desde la confianza de un hijo que se refugia en su madre precisamente cuando se siente débil. Sus palabras reconocen con humildad "el peso de mis pecados", pero no se detienen ahí: se atreven a comparecer ante María segura de ser escuchada. Muchos la rezan en los momentos difíciles, ante una necesidad urgente o cuando el alma busca amparo. Rezarla despacio devuelve la paz, porque recuerda que hay una intercesora fiel que nunca desecha las súplicas de quien confía en ella.
¿Quién escribió la oración del Acordaos?
La oración se atribuye tradicionalmente a san Bernardo de Claraval, el gran abad y doctor de la Iglesia del siglo XII, célebre por su amor a la Virgen María. Sin embargo, su verdadero autor es desconocido: en su forma actual procede de una composición latina más larga del siglo XV. Fue en el siglo XVII cuando el sacerdote francés Claude Bernard la difundió ampliamente, hasta hacerla una de las oraciones marianas más queridas. La coincidencia de apellidos ayuda a explicar por qué se la asoció con san Bernardo, aunque la atribución no sea histórica.
¿Cuándo se reza el Acordaos?
El Acordaos se reza sobre todo en los momentos de necesidad, cuando se busca la intercesión de la Virgen con especial confianza. Muchos lo rezan ante una dificultad grave, una enfermedad, una decisión importante o una petición urgente. También forma parte de la oración diaria de numerosos fieles, que lo recitan por la mañana o por la noche. Al ser una oración breve, es fácil de aprender de memoria y de rezar en cualquier lugar, lo que la hace una compañía fiel en la vida cristiana.
¿Qué significa el Acordaos?
La oración pide a María que "se acuerde", es decir, apela a su fidelidad: nunca ha abandonado a quien ha acudido a ella. Sobre esa certeza, el que reza se atreve a presentarse ante la Virgen reconociendo humildemente sus pecados, pero sin desconfianza. La súplica central es sencilla: que la Madre de Dios no deseche las peticiones, sino que las escuche y las acoja "benignamente". Es una oración de confianza filial, que no se apoya en los propios méritos, sino en la bondad maternal de María y, a través de ella, en la misericordia de Dios.
¿Por qué se dirige a María con tanta confianza?
La confianza del Acordaos nace de la fe de la Iglesia en la intercesión de María. Como Madre de Dios y madre de los creyentes, la Virgen ruega por nosotros ante su Hijo. La oración no la presenta como una fuerza independiente, sino como una intercesora que dirige siempre hacia Cristo. Decir que "jamás se ha oído" que abandone a alguien es un modo de expresar, con el lenguaje del corazón, la constante experiencia de los santos y de los fieles: que quien se encomienda a María encuentra amparo.
Preguntas frecuentes
¿El Acordaos y el Memorare son la misma oración?
Sí. "Memorare" es la primera palabra de la oración en latín, que significa "acuérdate". En español se la conoce como el Acordaos. Ambos nombres designan la misma súplica confiada a la Virgen María.
¿Por qué se atribuye a san Bernardo si su autor es desconocido?
Porque la oración expresa fielmente la devoción mariana de san Bernardo de Claraval, a quien la tradición la vinculó. En realidad su verdadero autor se desconoce, y quien la difundió en el siglo XVII fue el sacerdote francés Claude Bernard; la coincidencia de apellidos favoreció la confusión con el santo.
¿Se puede rezar el Acordaos en cualquier necesidad?
Sí. Es una oración especialmente indicada para los momentos de dificultad o de petición urgente, porque se apoya toda ella en la confianza de que María no abandona a quien acude a su protección. Se puede rezar en cualquier lugar y circunstancia.
¿Quién difundió el Acordaos en el siglo XVII?
Fue el sacerdote francés Claude Bernard (1588-1641), conocido como "el pobre sacerdote de París" por su entrega a los presos y a los pobres. Él popularizó ampliamente esta oración, que había aprendido de su padre, hasta convertirla en una de las súplicas marianas más rezadas.
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