Novena a San Judas Tadeo

Oración

Novena a San Judas Tadeo: los nueve días, del 19 al 27 de octubre

Nueve días con San Judas Tadeo antes de su fiesta del 28 de octubre: un orden sencillo para cada día y una consideración diaria sobre el apóstol de los casos difíciles

La novena a San Judas Tadeo son nueve días de oración para pedir su intercesión en un caso difícil; para terminar la víspera de su fiesta del 28 de octubre, se empieza el 19. Cada día se reza la señal de la cruz, el acto de contrición, la oración a San Judas, la consideración del día, un Padre nuestro, un Ave María y un Gloria, una petición y una oración final. En AngelGuard tienes los nueve días completos, cada uno con una consideración sobre la vida del apóstol.

Cómo rezar cada día

Se empieza el 19 de octubre y se termina el 27, víspera de la fiesta. Todos los días se reza el mismo orden; solo cambia la consideración del día, que está más abajo.

Señal de la Cruz

Por la señal de la santa Cruz,

de nuestros enemigos,

líbranos, Señor, Dios nuestro.

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.

Acto de contrición

Señor mío Jesucristo,

Dios y Hombre verdadero,

me pesa de todo corazón haber pecado,

porque he merecido el infierno

y he perdido el cielo,

pero sobre todo porque te ofendí a Ti,

que eres bondad infinita,

a quien amo sobre todas las cosas.

Propongo firmemente, con tu gracia,

enmendarme y evitar las ocasiones de pecado,

confesarme y cumplir la penitencia.

Confío me perdonarás

por tu infinita misericordia. Amén.

Oración a San Judas Tadeo

¡Oh bienaventurado San Judas Tadeo,

amigo, pariente y apóstol del Divino Maestro,

Jesucristo nuestro salvador;

Yo sé que Dios es la fuente de todo bien

y el único que hace milagros.

Pero sé también que Dios manifiesta

su Poder y su Misericordia

a través de la intercesión de sus santos.

Glorioso San Judas Tadeo,

tú que estás tan cerca de Dios

y que eres el abogado de los casos difíciles

y humanamente imposibles, intercede por mí,

escucha mi súplica, concédeme ante Jesús

nuestro salvador, lo que te pido.

(En silencio se hace la petición)

Consígueme sobre todo la gracia

de que un día pueda estar en el Reino

de los Cielos en tu compañía

y alabar y dar gracias a Dios por toda eternidad.

Amén.

Consideración del día

Se lee la consideración que corresponde al día y se guarda un momento de silencio. Cada quien le dice a Dios, en silencio, su intención.

Leer las consideraciones

Padre nuestro

Padre nuestro que estás en el cielo,

santificado sea tu Nombre;

venga a nosotros tu Reino;

hágase tu voluntad

en la tierra como en el cielo.

Danos hoy nuestro pan de cada día;

perdona nuestras ofensas,

como también nosotros perdonamos

a los que nos ofenden;

no nos dejes caer en la tentación,

y líbranos del mal.

Amén.

Ave María

Dios te salve, María,

llena eres de gracia,

el Señor es contigo;

bendita tú eres entre todas las mujeres,

y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.

Santa María,

Madre de Dios,

ruega por nosotros, pecadores,

ahora y en la hora de nuestra muerte.

Amén.

Gloria

Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.

Como era en el principio, ahora y siempre,

por los siglos de los siglos. Amén.

Petición

Señor Dios nuestro,

que llamaste a San Judas Tadeo a ser apóstol de tu Hijo

y lo diste como amigo a los que ya no ven salida:

mira la necesidad que hoy ponemos en tus manos.

Por su intercesión,

acompaña a los enfermos y a quienes los cuidan,

a los que buscan trabajo, a las familias divididas,

a los que luchan contra una adicción

y a todos los que ya no saben a quién acudir.

Concédenos lo que te pedimos en esta novena,

si es para nuestro bien,

y danos un corazón confiado para aceptar tu voluntad.

Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

Oración final

Oh Dios, que nos concediste la gracia de que llegásemos a conocer tu santo nombre,

mediante la predicación de tu Apóstol San Judas Tadeo,

concédenos también que adelantemos en la virtud.

Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.

Se termina con la señal de la cruz.

Las consideraciones de los nueve días

Día 1 · 19 de octubre · Llamado por su nombre

Jesús pasó una noche entera en oración y, al amanecer, escogió a doce de sus discípulos y los llamó por su nombre; entre ellos estaba Judas, el de Santiago (cf. Lc 6,12-16). San Judas no fue uno más de la multitud: fue alguien a quien Jesús miró y llamó. Empieza así esta novena. Dile a Dios, con nombre, lo que traes, sin adornarlo ni esconderlo, y escoge hoy las palabras con las que vas a presentar tu intención durante los nueve días.

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Día 2 · 20 de octubre · El apóstol olvidado

Por la semejanza de su nombre con el de Judas Iscariote, durante siglos muchos cristianos dejaron de acudir a San Judas. Él no perdió nada por eso: siguió siendo amigo de Jesús. Si te sientes olvidado, confundido con lo que no eres o juzgado por el error de otro, reza hoy con la promesa que Dios hace por el profeta: aunque una madre se olvidara de su hijo, Él no se olvida de nosotros (cf. Is 49,15). Pide también por los que nadie recuerda: los presos, los ancianos solos, los que están lejos de su tierra.

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Día 3 · 21 de octubre · Una pregunta en la última Cena

En la última Cena, San Judas se atrevió a preguntarle a Jesús por qué iba a manifestarse a ellos y no al mundo. Jesús le respondió con una promesa: a quien lo ama y guarda su palabra, el Padre y Él vendrán a hacer su morada en él (cf. Jn 14,22-23). Tú también tienes preguntas: por qué esto, hasta cuándo, para qué. Llévalas hoy a Jesús sin miedo, como San Judas, y pídele que, mientras llega la respuesta, haga su casa en tu corazón.

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Día 4 · 22 de octubre · Un corazón grande

El papa Benedicto XVI explicó que el nombre Tadeo podría venir de una palabra aramea que significa “pecho” y querer decir “magnánimo”, de corazón grande. Los problemas largos encogen el corazón: nos vuelven desconfiados, duros, cansados de todos. Pide hoy lo contrario. Que Dios te dé un corazón grande para las personas que forman parte de tu caso difícil, también para las que lo han hecho más difícil, y la gracia de perdonar como Él nos perdona (cf. Mt 6,12).

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Día 5 · 23 de octubre · Con María, esperando al Espíritu

Después de la Ascensión, San Judas estaba con los demás apóstoles en el cenáculo, perseverando en la oración junto con María, la madre de Jesús (cf. Hch 1,13-14). De esos días de espera viene la costumbre de rezar novenas. Y de Pentecostés viene la llamita que ves sobre la cabeza de su imagen: el fuego del Espíritu Santo (cf. Hch 2,3-4). Hoy reza con María, como él, y pídele al Espíritu Santo fuerza para esperar sin desesperar.

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Día 6 · 24 de octubre · Cristo en el pecho

En el pecho de San Judas está el medallón con el rostro de Cristo. Es la mejor manera de entender esta devoción: no acudimos a San Judas para quedarnos en él, sino porque él nos lleva a Jesús. San Pablo decía que ya no vivía él, sino Cristo en él (cf. Gál 2,20). Mira hoy tu caso difícil delante del rostro de Jesús. Pídele que tu manera de vivir esta prueba, con paciencia y sin rencor, deje ver a Cristo a los que están cerca de ti.

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Día 7 · 25 de octubre · Luchar por la fe

En su carta, San Judas escribe a unos cristianos confundidos y les pide luchar por la fe que recibieron (cf. Jds 3), edificarse sobre ella, rezar en el Espíritu Santo y mantenerse en el amor de Dios mientras esperan la misericordia de Jesucristo (cf. Jds 20-21). Es un buen plan para cualquier espera larga. Revisa hoy esos cuatro puntos: ¿cuidas tu fe?, ¿rezas?, ¿te dejas querer por Dios?, ¿esperas su misericordia? Pide la gracia de no soltar ninguno.

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Día 8 · 26 de octubre · Por el caso difícil de otro

Muchos rezan esta novena no por ellos mismos, sino por alguien a quien quieren: un hijo lejos de casa o de Dios, un esposo sin trabajo, una hermana enferma, un amigo atrapado en una adicción. San Judas pide en su carta poner a salvo a los que están en peligro y tener compasión de los demás (cf. Jds 23). Hoy nombra a esa persona delante de Dios. Pídele que llegue adonde tú ya no puedes llegar, y que a ti no te deje rendirte.

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Día 9 · 27 de octubre · Al único Dios, la gloria

San Judas termina su carta alabando al único Dios, nuestro Salvador, por Jesucristo, antes de todos los siglos y por todos los siglos (cf. Jds 24-25). No sabía cómo les iría a quienes la leían, y aun así terminó alabando. Termina así tu novena: da gracias antes de saber cómo se resolverá lo que pediste, y deja tu intención en las manos de Dios. Mañana es su fiesta. Si puedes, ve a Misa y, si hace falta, confiésate.

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Texto AngelGuard: el orden de cada día, la petición y las consideraciones de los nueve días. La señal de la cruz, el acto de contrición, el Padre nuestro, el Ave María y el Gloria, como los publica Desde la Fe (Arquidiócesis de México); la oración a San Judas Tadeo de la Catedral Metropolitana de México y la oración final, como las publica ACI Prensa.

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¿Cuándo empezar la novena a San Judas Tadeo? Del 19 al 27 de octubre

1 min de lecturaLa fiesta de San Judas Tadeo es el 28 de octubre, el mismo día que la de San Simón.

La fiesta de San Judas Tadeo es el 28 de octubre, el mismo día que la de San Simón. Para que el noveno día caiga en la víspera y el 28 sea el día de dar gracias, la novena empieza el 19 de octubre:

  • 19 de octubre: día 1
  • 20 de octubre: día 2
  • 21 de octubre: día 3
  • 22 de octubre: día 4
  • 23 de octubre: día 5
  • 24 de octubre: día 6
  • 25 de octubre: día 7
  • 26 de octubre: día 8
  • 27 de octubre: día 9, víspera de la fiesta

Si prefieres que el último día sea la fiesta misma, empieza el 20 y termina el 28 con la Misa. Las dos formas están bien: lo que cuenta son los nueve días, no cuál es el último.

En México, además, muchos devotos recuerdan a San Judas el 28 de cada mes. Si quieres que tu novena termine la víspera de uno de esos días 28, empiézala el 19 de cualquier mes. Y si la necesidad llegó hoy, empieza hoy: la novena no depende del calendario, sino de tu perseverancia.

San Judas Tadeo en el Evangelio y en su carta

2 min de lecturaSan Judas Tadeo fue uno de los doce apóstoles: San Lucas lo llama “Judas de Santiago” (Lc 6,16; Hch 1,13), y San Mateo y San Marcos, “Tadeo” (Mt 10,3; Mc 3,18).

San Judas Tadeo fue uno de los doce apóstoles: San Lucas lo llama “Judas de Santiago” (Lc 6,16; Hch 1,13), y San Mateo y San Marcos, “Tadeo” (Mt 10,3; Mc 3,18). No es Judas Iscariote. El Evangelio de San Juan se encarga de distinguirlos cuando cuenta la única pregunta que San Judas le hizo a Jesús. Así la tradujo Félix Torres Amat en 1823; la copiamos con la ortografía de entonces:

«Dícele Judas (no el Iscariota): Señor, ¿qué causa hay porque te hayas de manifestar claramente á nosotros, y no al mundo?» (Jn 14,22; Torres Amat, La Sagrada Biblia, Nuevo Testamento, tomo I, Madrid, 1823, p. 264; en cursiva, la palabra que añade el traductor).

La respuesta de Jesús es la del tercer día de esta novena: el Padre y Él vienen a hacer su morada en quien lo ama (Jn 14,23). El papa Benedicto XVI, en su catequesis del 11 de octubre de 2006, dijo que esta pregunta sigue siendo muy actual, y que al Resucitado hay que percibirlo “también con el corazón”.

El Nuevo Testamento conserva una carta breve que la tradición le atribuye. La novena sigue sus pasos en los días 7, 8 y 9, y termina como ella, con esta alabanza: «al solo Dios Salvador nuestro, por Jesu-Cristo nuestro Señor, sea dada la gloria y magnificencia, imperio y potestad, antes de todos los siglos, y ahora, y por todos los siglos de los siglos. Amen» (Jds 25; Torres Amat, Nuevo Testamento, tomo II, Madrid, 1823, p. 269).

Lo demás viene de la tradición: que predicó el Evangelio junto con San Simón y que murió mártir. Por eso su imagen lleva un mazo o un hacha, y por eso los dos apóstoles se celebran el mismo día.

Cómo rezar la novena en casa, en grupo o en el templo

2 min de lecturaUn lugar.

Un lugar. Basta una imagen de San Judas o una cruz, una veladora y unos minutos de silencio. Si rezan en familia, escojan una hora fija para los nueve días; después de cenar suele funcionar bien.

Alguien que guíe. Cualquier persona puede guiar la novena: lee la oración a San Judas, la consideración y la petición, y los demás responden el Padre nuestro, el Ave María y el Gloria. Los niños pueden leer la consideración del día.

Una intención. Lo tradicional es pedir por la misma intención los nueve días. Ponle nombre: la salud de alguien, un trabajo, una familia dividida, un juicio, una adicción, una decisión difícil.

Lo que está en tus manos. La novena no sustituye al médico, al abogado ni a la llamada que tienes pendiente. Pide como si todo dependiera de Dios y haz lo que te toca como si dependiera de ti.

Si un día no puedes. No hay que empezar de nuevo. Reza ese día junto con el siguiente o añade un día al final. La novena es perseverancia, no una cadena que se rompe.

Si un solo día te basta, o quieres rezarle a San Judas fuera de la novena, tienes la oración a San Judas Tadeo explicada frase por frase.

¿Hay una novena a San Judas que nunca falla?

2 min de lecturaNo.

No. Ninguna novena obliga a Dios. El Catecismo llama superstición a atribuir la eficacia de las oraciones “a la sola materialidad” de sus palabras, sin las disposiciones del corazón (CIC 2111). Una novena es una manera de perseverar nueve días pidiendo, no un mecanismo.

Circulan versiones con instrucciones como “rézala nueve veces al día”, “al octavo día se cumplirá tu petición” o “debes prometer publicarla”. Las oraciones que traen pueden ser buenas; las promesas que las rodean, no. El P. José de Jesús Aguilar, de la Arquidiócesis Primada de México, llamó a las cadenas de San Judas que llegan por internet “cadenas de superstición que no tienen sentido”. Si no publicas la novena, Dios no te escucha menos.

Lo que la Iglesia sí enseña es que los santos interceden por nosotros: el Catecismo dice que podemos y debemos pedirles que rueguen por nosotros y por el mundo entero (CIC 2683). Y que la respuesta de Dios no siempre llega como la imaginamos: Él sabe lo que necesitamos antes de que se lo pidamos (CIC 2736). Por eso el Catecismo cita a un monje antiguo, Evagrio: “No pretendas conseguir inmediatamente lo que pides” (CIC 2737).

Si el noveno día llega y nada ha cambiado, la novena no falló. Te mantuvo nueve días en la presencia de Dios, que es donde el caso difícil está mejor guardado.

El 28 de octubre: terminar la novena con la fiesta

2 min de lecturaEl día después de la novena es la fiesta de San Simón y San Judas.

El día después de la novena es la fiesta de San Simón y San Judas. La mejor manera de terminar es ir a Misa ese día y dar gracias, pase lo que pase con lo que pediste. Si hace mucho que no te confiesas, la novena es una buena preparación: el acto de contrición que rezaste cada día te ayuda a llegar con el corazón dispuesto.

En la Ciudad de México, el centro de la fiesta es el templo de San Hipólito y San Casiano, en el Centro Histórico, que atienden los misioneros claretianos. Cada 28 de octubre acuden entre 50 mil y 90 mil personas, muchas con su imagen del santo en brazos, según Excélsior. Si vas, lleva tu imagen para la bendición, pero sobre todo lleva tu intención y tu agradecimiento.

La Arquidiócesis de México recordó en 2008 que San Judas no es patrono de quien hace daño: a él no se le puede pedir ayuda para obrar contra los mandamientos de Cristo. Pero sí se le puede confiar a quien se equivocó, al hijo que está en la cárcel o que anda en malos pasos: que vuelva a Dios es justo el tipo de caso difícil que la gente pone en sus manos. Celebrarlo bien es parecerse a él: fiel a Jesús en los días fáciles y en los difíciles.

Preguntas

¿Cuándo se empieza la novena a San Judas Tadeo?

El 19 de octubre, para que el noveno día caiga el 27, víspera de su fiesta del 28 de octubre. Si prefieres terminar el día de la fiesta, empieza el 20. También puedes rezarla en cualquier otro momento del año, por ejemplo del 19 al 27 de cualquier mes.

¿Qué se reza cada día de la novena?

La señal de la cruz, el acto de contrición, la oración a San Judas Tadeo, la consideración del día, un Padre nuestro, un Ave María y un Gloria, la petición y la oración final. Todo está en esta página, con una consideración distinta para cada uno de los nueve días.

¿Cuántas veces al día se reza la novena?

Una vez al día, nueve días seguidos. La indicación de rezarla “nueve veces al día” viene de las cadenas que circulan en internet y en periódicos, no de la Iglesia. Rezar más no está mal, pero no decide la respuesta.

¿Hay una novena a san judas tadeo que nunca falla?

No. Ninguna oración obliga a Dios, y atribuir su eficacia solo a las palabras es superstición (CIC 2111). La novena es una manera de perseverar en la oración pidiendo la intercesión de San Judas; Dios responde a su modo y a su tiempo.

¿Tengo que publicar la novena para que se cumpla mi petición?

No. Publicarla o reenviarla como condición es lo que un sacerdote de la Arquidiócesis de México llamó “cadenas de superstición”. Contar con gratitud un favor recibido es una costumbre buena, pero nadie es escuchado menos por no publicar nada.

¿Qué hago si me salto un día de la novena?

No hace falta empezar de nuevo. Reza el día que faltó junto con el siguiente o añade un día al final. La novena es perseverancia, no una cadena que se rompe.