Oración a San Judas Tadeo

Oración

Oración a San Judas Tadeo para casos difíciles y desesperados

La oración a San Judas Tadeo que difundió la Catedral de México, quién fue el apóstol, por qué se le celebra el 28 de cada mes y lo que enseña la Iglesia sobre pedir su intercesión

La oración a San Judas Tadeo le pide al apóstol, patrono de los casos difíciles y desesperados, que interceda ante Dios por una necesidad concreta. Su fiesta es el 28 de octubre, y en México se le recuerda también el 28 de cada mes. En AngelGuard tienes la oración que difundió la Catedral Metropolitana de la Arquidiócesis de México, quién fue San Judas y lo que enseña la Iglesia sobre su intercesión.

¡Oh bienaventurado San Judas Tadeo,

amigo, pariente y apóstol del Divino Maestro,

Jesucristo nuestro salvador;

Yo sé que Dios es la fuente de todo bien

y el único que hace milagros.

Pero sé también que Dios manifiesta

su Poder y su Misericordia

a través de la intercesión de sus santos.

Glorioso San Judas Tadeo,

tú que estás tan cerca de Dios

y que eres el abogado de los casos difíciles

y humanamente imposibles, intercede por mí,

escucha mi súplica, concédeme ante Jesús

nuestro salvador, lo que te pido.

(En silencio se hace la petición)

Consígueme sobre todo la gracia

de que un día pueda estar en el Reino

de los Cielos en tu compañía

y alabar y dar gracias a Dios por toda eternidad.

Amén.

Oración a San Judas Tadeo que compartió la Catedral Metropolitana de la Arquidiócesis de México (agosto de 2025), como la publica ACI Prensa; oración devocional.

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La oración a San Judas Tadeo, frase por frase

3 min de lecturaLa oración de arriba le pide a San Judas que interceda ante Jesús y, a la vez, deja claro que el que obra es Dios.

La oración de arriba le pide a San Judas que interceda ante Jesús y, a la vez, deja claro que el que obra es Dios. Es la que compartió la Catedral Metropolitana de la Ciudad de México en agosto de 2025, cuando la reliquia del brazo del apóstol volvió a la Catedral después de recorrer el país, según publicó ACI Prensa. Es breve, se aprende de memoria y se puede rezar en el templo, en la casa o en el camino al trabajo.

“Amigo, pariente y apóstol del Divino Maestro”. Tres títulos en una línea. Apóstol, porque fue uno de los Doce que Jesús escogió (Lc 6,13-16). Amigo, porque caminó con Él hasta la última Cena (Jn 14,22). Y pariente, por una tradición antigua que lo cuenta entre los familiares de Jesús: los Evangelios nombran a un Judas entre los “hermanos” del Señor, es decir, sus parientes (Mt 13,55; Mc 6,3), aunque no dicen que sea el mismo apóstol.

“Yo sé que Dios es la fuente de todo bien y el único que hace milagros”. Es la frase que sostiene toda la oración. San Judas no tiene un poder propio que funcione aparte de Dios. El Catecismo enseña que Jesús es el único intercesor ante el Padre (CIC 2634) y que los santos, desde el cielo, interceden por nosotros ante el Padre “por medio del único mediador entre Dios y los hombres, Cristo Jesús” (CIC 956).

“Pero sé también que Dios manifiesta su Poder y su Misericordia a través de la intercesión de sus santos”. Por eso sí tiene sentido acudir a ellos. Los santos no dejan de cuidar de quienes seguimos en la tierra, y el Catecismo dice que su intercesión es “su más alto servicio al plan de Dios”: podemos y debemos pedirles que recen por nosotros (CIC 2683).

“Abogado de los casos difíciles y humanamente imposibles”. Fíjate en la palabra “humanamente”. Un caso no es imposible para Dios (cf. Lc 1,37); lo es para nuestras fuerzas: el diagnóstico que no mejora, el trabajo que no llega, el hijo que no quiere ayuda, la deuda que no cuadra. Con esos casos acude la gente a San Judas.

“Concédeme ante Jesús nuestro salvador, lo que te pido”. Aquí se hace una pausa y se dice la petición en silencio. Dila con tus propias palabras y con nombre: no hace falta adornarla.

“Consígueme sobre todo la gracia de que un día pueda estar en el Reino de los Cielos”. El final pone todo en orden. Lo que más se pide no es el favor de hoy, sino llegar a Dios. Con esa frase, la petición urgente queda en manos de Alguien que ve más lejos que nosotros.

Hay otra oración muy conocida que empieza “¡Oh gloriosísimo Apóstol San Judas! Siervo fiel y amigo de Jesús”, y que muchas novenas rezan cada día. También es buena. Escogimos esta porque dice con más claridad dónde está la fuerza: en Dios, que escucha la intercesión de sus amigos.

¿Quién fue San Judas Tadeo? No es Judas Iscariote

3 min de lecturaSan Judas Tadeo fue uno de los doce apóstoles de Jesús, distinto de Judas Iscariote, el que lo entregó.

San Judas Tadeo fue uno de los doce apóstoles de Jesús, distinto de Judas Iscariote, el que lo entregó. Los Evangelios lo llaman de dos maneras: San Lucas, “Judas de Santiago” (Lc 6,16; Hch 1,13), y San Mateo y San Marcos, simplemente “Tadeo” (Mt 10,3; Mc 3,18). La tradición juntó los dos nombres.

En la lista de los Doce, San Lucas pone a los dos Judas uno junto al otro. Así lo tradujo Félix Torres Amat en 1823; lo copiamos con la ortografía de entonces: «Judas hermano de Santiago, y Judas Iscariote, que fué el traydor» (Lc 6,16; Torres Amat, La Sagrada Biblia, Nuevo Testamento, tomo I, Madrid, 1823, p. 151). Las palabras en cursiva son las que Torres Amat añade para aclarar el sentido: aquí, “hermano”, porque el latín dice solo Judam Jacobi, “Judas de Santiago”.

¿Qué quiere decir Tadeo? El papa Benedicto XVI, en su catequesis del 11 de octubre de 2006, explicó que no se sabe con certeza: puede venir de una palabra aramea que significa “pecho” y, por tanto, “magnánimo”, de corazón grande; o ser la abreviatura de un nombre griego como Teodoro.

En el Evangelio, San Judas habla una sola vez, en la última Cena, y hace la pregunta de alguien que no entiende: «Dícele Judas (no el Iscariota): Señor, ¿qué causa hay porque te hayas de manifestar claramente á nosotros, y no al mundo? Jesus le respondió asi: Cualquiera que me ama, observará mi doctrina; y mi Padre le amará, y vendremos á él, y harémos mansion dentro de él» (Jn 14,22-23; Torres Amat, NT, tomo I, p. 264). Benedicto XVI comentó que al Resucitado hay que percibirlo “también con el corazón”. Es una buena noticia para quien llega a San Judas con preguntas y no con respuestas.

El Nuevo Testamento conserva una carta breve que la tradición le atribuye. Empieza así: «Judas, siervo de Jesu-Cristo, y hermano de Santiago» (Jds 1; Torres Amat, NT, tomo II, Madrid, 1823, p. 266). En ella anima a los cristianos a luchar por la fe que recibieron (Jds 3) y a mantenerse en el amor de Dios (Jds 20-21), y termina alabando al único Dios Salvador (Jds 24-25).

Después de la Ascensión, San Judas estaba en el cenáculo con los demás apóstoles, María y las mujeres, perseverando en la oración (Hch 1,13-14), y recibió el Espíritu Santo en Pentecostés. Según la tradición, predicó el Evangelio junto con San Simón y murió mártir. Por eso la Iglesia celebra a los dos juntos, el 28 de octubre.

¿Por qué San Judas Tadeo es el santo de las causas difíciles?

2 min de lecturaPorque durante siglos casi nadie lo invocaba, por la confusión de su nombre con el de Judas Iscariote, y la piedad popular dice que por eso responde pronto a quien acude a él cuando ya no ve salida.

Porque durante siglos casi nadie lo invocaba, por la confusión de su nombre con el de Judas Iscariote, y la piedad popular dice que por eso responde pronto a quien acude a él cuando ya no ve salida. Es una tradición de familia, no un dogma, y así la cuenta la propia Iglesia en México.

El P. José de Jesús Aguilar, de la Arquidiócesis Primada de México, lo explicó a la televisión mexicana en 2019, según recoge ACI Prensa: San Judas “no fue venerado por mucho tiempo” por esa confusión, y cuando la gente conoció su historia empezó a pedir su intercesión. La tradición popular añade que, como “no había trabajado” durante tanto tiempo, empezó a atender rápido. Detrás de la broma está lo importante: San Judas es el amigo de los casos que todos los demás dieron por perdidos.

La devoción moderna tiene además una raíz mexicana que pocos conocen. En 1929, en Chicago, el sacerdote claretiano James Tort empezó las novenas solemnes a San Judas en la parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe, la primera parroquia mexicana de la ciudad. Sus feligreses eran inmigrantes que vivían del trabajo en las acerías, golpeados por la crisis de esos años, y el padre Tort pedía noche tras noche la intercesión de San Judas por ellos. Así lo cuenta el Santuario Nacional de San Judas, que los misioneros claretianos siguen atendiendo en esa misma iglesia. Desde ahí la devoción se extendió por Estados Unidos.

Los claretianos atienden también, en la Ciudad de México, el templo de San Hipólito y San Casiano, el centro de la devoción a San Judas en el país. Allí, según Excélsior, la devoción empezó a crecer en la década de 1950, cuando los claretianos acondicionaron una capilla dedicada al santo, y en 2020 la Arquidiócesis de México presentaba al rector del templo como religioso claretiano. La Iglesia anima esta devoción y, al mismo tiempo, la cuida. La Arquidiócesis recordó en 2008 que San Judas no es patrono de quien hace daño: a él no se le puede pedir ayuda para obrar contra los mandamientos de Cristo. Pero sí se le puede confiar a quien se equivocó, al hijo que está en la cárcel o que anda en malos pasos: que vuelva a Dios es justo el tipo de caso difícil que la gente pone en sus manos.

¿Por qué se celebra a San Judas el 28 de cada mes?

2 min de lecturaPorque su fiesta es el 28 de octubre y, en México, los devotos tomaron la costumbre de recordarlo también el 28 de cada mes, para que la devoción, en palabras del P. José de Jesús Aguilar, “se mantenga siempre firme”.

Porque su fiesta es el 28 de octubre y, en México, los devotos tomaron la costumbre de recordarlo también el 28 de cada mes, para que la devoción, en palabras del P. José de Jesús Aguilar, “se mantenga siempre firme”. Cada 28, miles de personas llegan al templo de San Hipólito, en el Centro Histórico de la Ciudad de México, para ir a Misa, dar gracias por un favor recibido y encomendar nuevas peticiones, según Excélsior. Son tantas que en noviembre de 2020, en plena pandemia, la rectoría del templo cerró sus puertas ese día para evitar aglomeraciones e invitó a celebrar a San Judas en casa.

La fiesta grande es el 28 de octubre, que el calendario de la Iglesia dedica a los apóstoles San Simón y San Judas. Ese día acuden a San Hipólito entre 50 mil y 90 mil personas, muchas con su imagen del santo en brazos, según la misma crónica de Excélsior. Entre 2024 y 2025, además, la reliquia del brazo de San Judas recorrió unas 300 parroquias de más de 60 diócesis mexicanas, y se calcula que más de 15 millones de personas la veneraron, según ACI Prensa.

Lo que significa su imagen. En las imágenes que se veneran en México, San Judas suele llevar túnica blanca y manto verde; el verde se suele explicar como color de la esperanza. El P. Aguilar explicó los demás símbolos:

  • La llamita sobre la cabeza recuerda que recibió el fuego del Espíritu Santo en Pentecostés.
  • El medallón con el rostro de Cristo en el pecho recuerda su parentesco con Jesús y que llevó a Cristo a muchas partes. Una antigua leyenda lo relaciona también con la imagen del rostro de Jesús que, según el relato, fue llevada al rey Abgar de Edesa.
  • El mazo o el hacha recuerdan su martirio, según la tradición.

Ninguno de estos signos es un amuleto. Son una catequesis en una sola imagen: el apóstol lleno del Espíritu Santo, que lleva a Cristo en el pecho y dio la vida por Él. Por eso, cuando llevas tu imagen a San Hipólito o la tienes en tu casa, llevas contigo esa catequesis. Y el día 28 se vive mejor así: con tu imagen, con tu intención y con tu agradecimiento, en la Misa y, si hace falta, en la confesión.

¿Cómo se reza la oración a San Judas Tadeo?

2 min de lecturaCon calma y con una intención concreta.

Con calma y con una intención concreta. No hace falta un lugar especial ni un número de repeticiones: basta un momento de silencio. Este es un orden sencillo:

  1. Empieza con la señal de la cruz.
  2. Ponte en presencia de Dios. Si tienes una imagen de San Judas, mírala sabiendo que te lleva a Jesús.
  3. Reza la oración de arriba despacio. En la pausa, di tu petición en silencio, con nombre y apellido.
  4. Reza un Padre nuestro, un Ave María y un Gloria.
  5. Si quieres, termina con la oración a Dios que está más abajo.

Muchos la rezan durante nueve días seguidos, como novena; la más conocida empieza el 19 de octubre para terminar la víspera de su fiesta. La tienes completa, día por día, en la novena a San Judas Tadeo. Y si la rezas por un enfermo, por un trabajo o por alguien de tu familia, haz también lo que está en tus manos: la Iglesia nunca ha visto la oración como un sustituto del médico, del consejo o de la llamada que hay que hacer.

Dios Padre nuestro,

que llamaste a San Judas Tadeo para seguir a tu Hijo

y le diste valor para anunciarlo hasta dar la vida:

te presento esto que hoy me pesa y que no puedo resolver por mi cuenta.

Por su intercesión, concédeme lo que te pido, si es para mi bien,

y dame la paciencia de seguir confiando en ti si la respuesta tarda.

Que mi esperanza no esté en las palabras que digo,

sino en tu Hijo Jesucristo, nuestro Señor.

Amén.

Esta oración es un texto de AngelGuard para terminar. La oración de San Judas está completa sin ella. Si lo que te pesa es un pecado, el camino más seguro es la Confesión; el acto de contrición es la mejor manera de prepararla.

¿Existe una oración a San Judas que nunca falla?

1 min de lecturaNo.

No. Ninguna oración obliga a Dios, y la Iglesia llama superstición a atribuir la eficacia de las oraciones “a la sola materialidad” de sus palabras, sin las disposiciones del corazón (CIC 2111). Lo que sí existe es la confianza de pedir con perseverancia, sabiendo que Dios escucha.

Seguramente te ha llegado alguna versión: “rézala nueve veces al día”, “publícala y verás”, “envíala a trece personas o te irá mal”. El P. José de Jesús Aguilar, de la Arquidiócesis de México, llamó a esas cadenas “cadenas de superstición que no tienen sentido”, y animó a romperlas. Si alguien no publica la oración, Dios no lo escucha menos. Agradecer en público un favor recibido es una costumbre buena; volverlo una condición para ser escuchado, no.

¿Y si no pasa lo que pedí? El Catecismo responde con la experiencia de los santos: Dios sabe lo que necesitamos antes de que se lo pidamos (CIC 2736), y a veces quiere darnos algo mayor mientras perseveramos en la oración. Cita a un monje antiguo, Evagrio: “No pretendas conseguir inmediatamente lo que pides” (CIC 2737). San Judas no es una máquina de favores. Es un amigo que reza contigo mientras esperas.

Preguntas

¿Cuál es la oración a San Judas Tadeo?

Una de ellas es la que compartió la Catedral Metropolitana de la Arquidiócesis de México en 2025. Empieza “¡Oh bienaventurado San Judas Tadeo, amigo, pariente y apóstol del Divino Maestro…” y le pide que interceda ante Jesús en los casos difíciles y humanamente imposibles. Otra muy conocida empieza “¡Oh gloriosísimo Apóstol San Judas! Siervo fiel y amigo de Jesús”.

¿San Judas Tadeo es el mismo que Judas Iscariote?

No. Son dos apóstoles distintos. Judas Iscariote fue el que entregó a Jesús. San Judas Tadeo, llamado también “Judas de Santiago”, fue fiel hasta el final y, según la tradición, murió mártir. El Evangelio de San Juan los distingue expresamente: «Dícele Judas (no el Iscariota)» (Jn 14,22, en la traducción de Torres Amat, 1823).

¿Cuándo es el día de San Judas Tadeo?

El 28 de octubre, fiesta de los apóstoles San Simón y San Judas. En México se le recuerda además el 28 de cada mes, sobre todo en el templo de San Hipólito, en la Ciudad de México.

¿Por qué San Judas Tadeo viste de verde y lleva una medalla?

En las imágenes mexicanas suele llevar túnica blanca y manto verde, color que se asocia con la esperanza. El medallón con el rostro de Cristo recuerda que llevó a Jesús a muchas partes; la llamita, el Espíritu Santo de Pentecostés; y el mazo o el hacha, su martirio.

¿Hay una oracion a san judas tadeo que nunca falla?

No. Ninguna oración obliga a Dios, y atribuir su eficacia solo a las palabras es superstición (CIC 2111). Lo que la Iglesia enseña es que los santos interceden por nosotros ante Dios (CIC 2683), y que Dios responde a su modo y a su tiempo.

¿Tengo que publicar la oración o mandarla a otras personas?

No. Las cadenas que piden publicarla o reenviarla son, en palabras de un sacerdote de la Arquidiócesis de México, “cadenas de superstición”. Dar gracias en público por un favor recibido es una costumbre buena, pero no es una condición para que Dios te escuche.