Oración de Todos los Santos

Oración

Oración de Todos los Santos, domingo 1 de noviembre

La oración de la Misa de Todos los Santos como la imprime el Misal Romano de México, los santos que nadie canonizó, la Misa del domingo 1 de noviembre de 2026 y cómo se unen Todos los Santos, los Fieles Difuntos y el Día de Muertos

El Día de Todos los Santos es la solemnidad en que la Iglesia celebra a todos los que ya están con Dios en el cielo, canonizados o no. En 2026 cae el domingo 1 de noviembre, así que la Misa de ese domingo es la de Todos los Santos. La oración de esta página es la oración colecta de esa Misa: pide a Dios, por la intercesión de tantos santos, la abundancia de su gracia. En AngelGuard la tienes tal como aparece en el Misal Romano para México, según el misal mensual que comparte Desde la Fe.

Dios todopoderoso y eterno,

que nos concedes venerar los méritos de todos tus santos

en una sola fiesta,

te rogamos, por las súplicas de tan numerosos intercesores,

que en tu generosidad

nos concedas la deseada abundancia de tu gracia.

Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo,

que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo

y es Dios por los siglos de los siglos.

Amén

Oración colecta de la Misa de la solemnidad de Todos los Santos, del Misal Romano (traducción de la Conferencia del Episcopado Mexicano), tomada del misal mensual de la Arquidiócesis de Guadalajara que comparte Desde la Fe.

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La oración de Todos los Santos, frase por frase

2 min de lecturaLa oración de arriba no es una oración de estampita: es la oración colecta de la Misa del 1 de noviembre, la que el sacerdote dice al principio, después del Gloria, en nombre de toda la asamblea.

La oración de arriba no es una oración de estampita: es la oración colecta de la Misa del 1 de noviembre, la que el sacerdote dice al principio, después del Gloria, en nombre de toda la asamblea. Por eso habla en plural y termina, como toda oración colecta, con la conclusión larga. Rezarla en casa es unirte a la oración de la Iglesia en todo el mundo ese día. Al final, responde tú: Amén.

“Venerar los méritos de todos tus santos”. Los méritos de los santos no compiten con Dios: son obra de su gracia en ellos. El Catecismo lo explica así: el mérito se debe primero a la gracia de Dios y después a la libre colaboración de la persona (CIC 2008). Celebrar a los santos es alabar lo que Dios hizo en personas como tú.

“En una sola fiesta”. Cada santo canonizado tiene su día en el calendario. El 1 de noviembre los reúne a todos, y sobre todo a los que no tienen día propio.

“Por las súplicas de tan numerosos intercesores”. No le pedimos a Dios a solas. Los que ya están con Él no dejan de interceder por nosotros, siempre por medio de Cristo, el único mediador (CIC 956). Por eso la oración termina “por nuestro Señor Jesucristo”: todo pasa por Él.

“La deseada abundancia de tu gracia”. Lo que se pide no es un favor concreto, sino lo que hizo santos a los santos: la gracia de Dios, en abundancia, para ti y para los tuyos.

Los santos que nadie canonizó

2 min de lecturaLa Iglesia canoniza a algunos de sus hijos: declara solemnemente que vivieron las virtudes de forma heroica y que están con Dios, y los propone como modelos e intercesores (CIC 828).

La Iglesia canoniza a algunos de sus hijos: declara solemnemente que vivieron las virtudes de forma heroica y que están con Dios, y los propone como modelos e intercesores (CIC 828). Pero son una parte pequeña. La primera lectura de la Misa de este día lo dice con una imagen que no se olvida: “Vi una muchedumbre tan grande, que nadie podía contarla” (Ap 7, 9), de todas las naciones, razas, pueblos y lenguas.

Ese es el corazón de la fiesta. El papa Francisco lo escribió así: “No pensemos solo en los ya beatificados o canonizados” (Gaudete et exsultate, 6). Habló de la santidad “de la puerta de al lado”: los padres que crían con amor a sus hijos, quienes trabajan para llevar el pan a su casa, los enfermos, las religiosas ancianas que siguen sonriendo (n. 7). Muchos de ellos nunca tendrán estatua ni novena. Están en el cielo y nadie lo anuncia.

Por eso el 1 de noviembre es también la fiesta de los santos de nuestras familias: la abuela que rezaba el rosario todas las noches, el papá que trabajó callado toda su vida, la tía que cuidaba a todos. No podemos saber con certeza quiénes de los nuestros ya gozan de Dios, y no hace falta saberlo. Este día celebramos a todos los que sí, y pedimos su intercesión. Al día siguiente, la Iglesia reza por los que todavía se purifican.

Y hay una tercera cosa que la fiesta recuerda: tú también estás llamado a la santidad. No a una santidad de estampa, sino a la de tu propia vida (Lumen gentium, 40).

La Misa del domingo 1 de noviembre de 2026

2 min de lecturaEn 2026, el 1 de noviembre cae en domingo.

En 2026, el 1 de noviembre cae en domingo. Todos los Santos es una solemnidad, y una solemnidad tiene más rango que un domingo del tiempo ordinario, así que ese domingo no se celebra el domingo XXXI del tiempo ordinario: toda la Iglesia celebra la Misa de Todos los Santos (Normas universales sobre el año litúrgico y el calendario, n. 5 y tabla de los días litúrgicos).

Las lecturas son las de la fiesta: el Apocalipsis con la muchedumbre de los que siguen al Cordero (Ap 7, 2-4. 9-14), el salmo 23, la primera carta de san Juan, “somos hijos de Dios” (1 Jn 3, 1-3), y el Evangelio de las bienaventuranzas (Mt 5, 1-12a). Se dicen el Gloria y el Credo, y si se reza el Credo de los Apóstoles, cuando digas “la comunión de los santos”, estarás diciendo justo lo que celebra el día.

¿Hay que ir a Misa? Sí, como todo domingo (Código de Derecho Canónico, canon 1247). La obligación se cumple también en la Misa de la tarde del día anterior (canon 1248 §1): el sábado 31 de octubre por la tarde, en muchas parroquias, ya es la Misa de Todos los Santos.

Otros años, cuando el 1 de noviembre cae entre semana, la cosa cambia según el país. El Código pone Todos los Santos entre las fiestas de precepto, pero deja que cada conferencia episcopal suprima alguna o la pase al domingo (canon 1246). Si tienes dudas para otro año, pregunta en tu parroquia.

Todos los Santos, Fieles Difuntos y el Día de Muertos

2 min de lecturaLa Iglesia celebra dos días seguidos que se entienden juntos.

La Iglesia celebra dos días seguidos que se entienden juntos. El 1 de noviembre se alegra por los que ya están con Dios. El 2 de noviembre, Conmemoración de todos los fieles difuntos, que en 2026 cae en lunes, reza por los que murieron en gracia de Dios pero todavía necesitan purificarse antes de entrar en el cielo: eso es el purgatorio (CIC 1030-1032). El purgatorio es tema del día 2, no del 1. Los dos días dicen lo mismo desde dos lados: la Iglesia del cielo, la que se purifica y la que todavía camina en la tierra son una sola familia, y entre ellas hay intercambio de oración y de amor (CIC 954-959).

El Día de Muertos. En México, esos dos días se viven como uno solo, el Día de Muertos. Sus raíces son más antiguas que el Evangelio en estas tierras: los pueblos indígenas ya honraban a sus muertos con fiestas propias, y tras la evangelización, en el siglo XVI, esas costumbres se unieron a los dos días de la Iglesia. La UNESCO reconoce la celebración como patrimonio cultural inmaterial y describe precisamente esa unión de ritos prehispánicos y fiestas católicas. En muchos lugares se conserva una costumbre que nace de esta unión: el 1 de noviembre se recuerda a los niños difuntos, los angelitos, y el 2 a los adultos.

La Iglesia no ha borrado esas raíces: las ha acogido. Bien vivida, la ofrenda es un camino a la oración. Las velas hablan de la luz de Cristo resucitado, las flores de cempasúchil de la vida que no se acaba, y los retratos junto a las imágenes de los santos, de la comunión que la muerte no rompe. Delante del altar de muertos, la fe invita a lo más hondo: rezar a Dios por los nuestros, encomendarlos a su misericordia y sabernos unidos a ellos en Cristo (Directorio sobre la piedad popular y la liturgia, 257).

Para el 2 de noviembre tienes la oración por los difuntos, con el “Dales, Señor, el descanso eterno” y la indulgencia del 1 al 8 de noviembre, y el rosario para difuntos para rezar en familia delante de la ofrenda.

De dónde viene Halloween

2 min de lecturaLa palabra Halloween es, en su origen, cristiana.

La palabra Halloween es, en su origen, cristiana. Viene del inglés: es la contracción del antiguo nombre de la víspera de Todos los Santos. En inglés, hallow es una palabra antigua para decir santo, y eve es la víspera. El 31 de octubre era simplemente la noche antes de la gran fiesta, la noche en que la Iglesia ya empezaba a celebrarla con la Misa de la vigilia.

La fiesta misma es muy antigua. En el siglo VIII, el papa Gregorio III dedicó una capilla de la basílica de San Pedro a todos los santos, y desde entonces el 1 de noviembre quedó unido a ellos en Roma; y en el siglo IX, con el papa Gregorio IV, se extendió a toda la Iglesia de Occidente. Se discute cuánto de las costumbres de esa noche viene de fiestas anteriores de los pueblos celtas y cuánto se formó mucho más tarde, sobre todo en Estados Unidos; los historiadores no están de acuerdo.

Para una familia católica, lo más sencillo es no perder lo principal: Halloween es la víspera, y la fiesta es al día siguiente. En 2026 esa víspera es sábado, y la Misa de la tarde ya es la de Todos los Santos. Hay familias que esa noche disfrazan a los niños de su santo favorito, o que encienden una vela y rezan juntos por los santos de la familia. Así la víspera vuelve a ser lo que su nombre dice.

Preguntas

¿Cuándo es el Día de Todos los Santos 2026?

El domingo 1 de noviembre de 2026. Como es domingo, la Misa de ese día es la de la solemnidad de Todos los Santos, en lugar del domingo XXXI del tiempo ordinario. La Misa del sábado 31 de octubre por la tarde ya es la Misa de la fiesta. Al día siguiente, el lunes 2 de noviembre, es la Conmemoración de todos los fieles difuntos.

¿El Día de Todos los Santos es de precepto?

En 2026 sí, porque cae en domingo y todo domingo es de precepto (canon 1247). Basta con ir a Misa el domingo 1 de noviembre o el sábado 31 por la tarde. Otros años, cuando cae entre semana, depende de lo que haya decidido la conferencia episcopal de cada país (canon 1246); en tu parroquia te lo dicen.

¿Qué diferencia hay entre Todos los Santos y los Fieles Difuntos?

El 1 de noviembre la Iglesia celebra con alegría a todos los que ya están con Dios en el cielo, canonizados o no, y pide su intercesión. El 2 de noviembre reza por los difuntos que todavía se purifican en el purgatorio, para que lleguen pronto a Dios. El primero es una fiesta de alabanza; el segundo, un día de oración por los muertos. En México los dos días forman juntos el Día de Muertos.

¿Qué oración se reza el Día de Todos los Santos?

La oración propia del día es la colecta de la Misa, la que está al inicio de esta página: pide a Dios, por la intercesión de todos los santos, la abundancia de su gracia. También se acostumbra rezar la Letanía de los santos, el rosario o el Credo, que dice “creo en la comunión de los santos”. Puedes terminar pidiendo la intercesión de tu santo patrono y de los santos de tu propia familia.

¿El 1 de noviembre también se celebra a mis familiares difuntos?

Si ya están con Dios, sí: el 1 de noviembre celebra a todos los que están en el cielo, también a los que nadie conoce. Como no podemos saberlo con certeza, la Iglesia también reza por ellos el 2 de noviembre. Los dos días juntos hacen lo que hace una familia: dar gracias por los que llegaron y acompañar con la oración a los que todavía van en camino.

¿Un católico puede celebrar Halloween?

Halloween significa “víspera de todos los santos”: su nombre es cristiano. Disfrazarse o pedir dulces no es un pecado en sí. Lo que un católico evita es el espiritismo y el ocultismo, como la ouija (CIC 2116). Muchas familias aprovechan la noche del 31 para preparar la fiesta del día siguiente: van a la Misa de la tarde o disfrazan a los niños de santos.