
Oración
Rosario para difuntos: cómo se reza completo, con sus oraciones
El rosario por un difunto como se reza en México, con las jaculatorias por su descanso eterno, la letanía y lo que enseña la Iglesia
El rosario para difuntos se reza como el rosario de siempre: señal de la cruz, Yo confieso y Gloria; luego, en cada uno de los cinco misterios del día, un Padre nuestro, diez Ave María y el Gloria, seguidos de las jaculatorias por el difunto, como “Dale Señor el descanso eterno”, y al final las Ave María finales, la Salve y la letanía, en la que se responde “ruega por él”. En AngelGuard tienes aquí el texto completo como lo publica la Arquidiócesis de México, los misterios de cada día con su cita bíblica y lo que la Iglesia enseña sobre rezar por quienes han muerto.
Señal de la Cruz
Por la señal de la santa Cruz,
de nuestros enemigos,
líbranos, Señor, Dios nuestro.
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Yo confieso
Yo confieso ante Dios Todopoderoso, y ante ustedes hermanos que he pecado mucho de pensamiento, palabra, obra y omisión. Por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa. Por eso ruego a Santa María siempre Virgen, a los ángeles, a los santos y a ustedes hermanos, que intercedan por mí ante Dios, Nuestro Señor. Amén.
Gloria
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
En cada uno de los cinco misterios
Se anuncia el misterio del día.
Padre nuestro
Padre nuestro que estás en el cielo,
santificado sea tu Nombre;
venga a nosotros tu Reino;
hágase tu voluntad
en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos
a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en la tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Ave María (diez veces)
Dios te salve, María,
llena eres de gracia,
el Señor es contigo;
bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María,
Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo. Como era en el principio ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Jaculatorias por el difunto
En “el alma de…” se dice el nombre de la persona; si es mujer, se dice “la” en lugar de “lo” y “ella” en lugar de “él”.
Si por Tu sangre preciosa, Señor, lo has redimido, que lo perdones, te pido, por Tu Pasión dolorosa.
Dale Señor el descanso eterno, y luzca para él la luz perpetua.
Que por Tu infinita misericordia el alma de… y de todos los fieles difuntos, descansen en paz. Así sea.
Al terminar los cinco misterios
Oraciones finales
Dios te salve, María Santísima, Hija de Dios Padre, Virgen Purísima antes del parto, en tus manos ponemos nuestra fe para que la ilumines. Llena eres de gracia, el Señor está contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Dios te salve, María Santísima, Madre de Dios Hijo, Virgen Purísima en el parto, en tus manos ponemos nuestra esperanza para que la alientes. Llena eres de gracia, el Señor está contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Dios te salve, María Santísima, esposa de Dios Espíritu Santo, Virgen Purísima después del parto, en tus manos ponemos nuestra caridad para que la inflames. Llena eres de gracia, el Señor está contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Dios te salve, María Santísima, Templo y Sagrario de la Santísima Trinidad, Virgen concebida sin la culpa original.
Salve
Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y después de este destierro, muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh, clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María!
Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios, para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo. Amén.
Letanía
Por una mujer se responde “ruega por ella”.
Señor, ten piedad
Cristo, ten piedad
Señor, ten piedad.
Jesucristo, óyenos.
Jesucristo, escúchanos.
Señor Dios Padre celestial,
ten piedad de nosotros.
Señor Dios Hijo Redentor del mundo,
ten piedad de nosotros.
Señor Dios Espíritu Santo Consolador
ten piedad de nosotros.
Santísima Trinidad, un solo Dios,
ten piedad de nosotros.
Santa María, ruega por él.
Santa Madre de Dios, ruega por él.
Santa Virgen de las Vírgenes, ruega por él.
Madre de Cristo, ruega por él.
Madre de la Iglesia, ruega por él.
Madre de la Misericordia, ruega por él.
Madre de la divina gracia, ruega por él.
Madre de esperanza, ruega por él.
Madre purísima, ruega por él.
Madre castísima, ruega por él.
Madre siempre virgen, ruega por él.
Madre inmaculada, ruega por él.
Madre amable, ruega por él.
Madre admirable, ruega por él.
Madre del buen consejo, ruega por él.
Madre del Creador, ruega por él.
Madre del Salvador, ruega por él.
Virgen prudentísima, ruega por él.
Virgen digna de veneración, ruega por él.
Virgen digna de alabanza, ruega por él.
Virgen poderosa, ruega por él.
Virgen clemente, ruega por él.
Virgen fiel, ruega por él.
Espejo de justicia, ruega por él.
Trono de la sabiduría, ruega por él.
Causa de nuestra alegría, ruega por él.
Vaso espiritual, ruega por él.
Vaso digno de honor, ruega por él.
Vaso de insigne devoción, ruega por él.
Rosa mística, ruega por él.
Torre de David, ruega por él.
Torre de marfil, ruega por él.
Casa de oro, ruega por él.
Arca de la Alianza, ruega por él.
Puerta del cielo, ruega por él.
Estrella de la mañana, ruega por él.
Salud de los enfermos, ruega por él.
Refugio de los pecadores, ruega por él.
Consuelo de los migrantes, ruega por él.
Consoladora de los afligidos, ruega por él.
Auxilio de los cristianos, ruega por él.
Reina de los Ángeles, ruega por él.
Reina de los Patriarcas, ruega por él.
Reina de los Profetas, ruega por él.
Reina de los Apóstoles, ruega por él.
Reina de los Mártires, ruega por él.
Reina de los Confesores, ruega por él.
Reina de las Vírgenes, ruega por él.
Reina de todos los Santos, ruega por él.
Reina concebida sin pecado original, ruega por él.
Reina asunta a los Cielos, ruega por él.
Reina del Santísimo Rosario, ruega por él.
Reina de la familia, ruega por él.
Reina de la paz, ruega por él.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo,
perdónanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo,
escúchanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo,
ten misericordia de nosotros.
Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
Para que seamos dignos de las promesas de Cristo.
Oración final
Te rogamos nos concedas,
Señor Dios nuestro,
gozar de continua salud de alma y cuerpo,
y por la gloriosa intercesión
de la bienaventurada siempre Virgen María,
vernos libres de las tristezas de la vida presente
y disfrutar de las alegrías eternas.
Por Cristo nuestro Señor.
Amén.
Oraciones del Santo Rosario por los difuntos como las publica Desde la Fe, revista de la Arquidiócesis de México (“Santo Rosario por los difuntos: ¿Cómo rezarlo paso a paso?”); Padre nuestro y Ave María de la misma revista (“5 oraciones básicas para enseñar a los niños”). En la letanía, “Virgen digna de veneración, ruega por él” añade la palabra “por”, que falta en la fuente.
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Cómo se reza el rosario para difuntos, paso a paso
3 min de lecturaEl rosario por un difunto es el mismo rosario de todos los días.
El rosario por un difunto es el mismo rosario de todos los días. Desde la Fe, la revista de la Arquidiócesis de México, lo explica así: tiene prácticamente la misma estructura que el que se reza comúnmente, con algunas jaculatorias propias por la persona que murió y un pequeño cambio en la letanía. Si ya sabes rezar el rosario, ya sabes rezar este. El texto completo está arriba; aquí va el camino, paso a paso.
1. El inicio. Todos se persignan con la señal de la cruz. Después se reza el Yo confieso, porque antes de pedir perdón para otro reconocemos que también nosotros lo necesitamos, y se termina con el Gloria.
2. El primer misterio. Quien guía anuncia el misterio que corresponde al día, por ejemplo: “Primer misterio doloroso: la oración de Jesús en el huerto”. Si hay tiempo, se lee el pasaje de la Biblia que se indica más abajo y se guarda un breve silencio. Luego se reza un Padre nuestro.
3. La decena. Diez Ave María, con el pensamiento puesto en el misterio. Quien guía puede decir la primera parte de cada Ave María y los demás responder desde “Santa María, Madre de Dios”. Al terminar, el Gloria.
4. Las jaculatorias por el difunto. Aquí está lo propio de este rosario. Después del Gloria de cada misterio se dicen tres jaculatorias: “Si por Tu sangre preciosa…”, “Dale Señor el descanso eterno…” y “Que por Tu infinita misericordia el alma de…”. En esta última se dice en voz alta el nombre de la persona por quien se reza.
5. Los otros cuatro misterios. Se repiten los pasos 2, 3 y 4 hasta completar los cinco misterios del día.
6. El final. Se rezan las Ave María finales, que saludan a María como Hija de Dios Padre, Madre de Dios Hijo y esposa de Dios Espíritu Santo, y después la Salve. Sigue la letanía, en la que se responde “ruega por él” en lugar de “ruega por nosotros”, y el rosario termina con la oración final.
Si rezas por una mujer o por varias personas. El texto está en masculino, como lo publica la fuente. Por una mujer se dice “la has redimido”, “que la perdones”, “luzca para ella” y, en la letanía, “ruega por ella”. Por varios difuntos se pasa al plural: “Dales, Señor, el descanso eterno, y luzca para ellos la luz perpetua”. Las palabras cambian; la oración es la misma.
Y las intenciones del Papa. San Juan Pablo II recuerda que el rosario se concluye rezando por las intenciones del Papa, para abrir la mirada a las necesidades de toda la Iglesia (Rosarium Virginis Mariae, 37). Desde la Fe propone hacerlo con un Padre nuestro y un Ave María.
Qué misterios se rezan en el rosario para difuntos
2 min de lecturaLos mismos que corresponden al día de la semana: el rosario por un difunto no tiene misterios propios.
Los mismos que corresponden al día de la semana: el rosario por un difunto no tiene misterios propios. Desde 2002 se reparten así: gozosos el lunes y el sábado, dolorosos el martes y el viernes, gloriosos el miércoles y el domingo, y luminosos el jueves (Rosarium Virginis Mariae, 38). La Arquidiócesis de México publica su rosario por los difuntos con esta misma distribución. Junto a cada misterio va la cita de la Biblia para leerla antes de la decena.
Misterios gozosos (lunes y sábado)
1. La anunciación del ángel a María (Lc 1,26-38).
2. La visitación de María a su prima Isabel (Lc 1,39-56).
3. El nacimiento de Jesús en Belén (Lc 2,1-20).
4. La presentación de Jesús en el templo (Lc 2,22-38).
5. El Niño Jesús perdido y hallado en el templo (Lc 2,41-52).
Misterios luminosos (jueves)
1. El bautismo de Jesús en el Jordán (Mt 3,13-17).
2. Jesús se revela en las bodas de Caná (Jn 2,1-12).
3. El anuncio del Reino de Dios y la invitación a la conversión (Mc 1,14-15).
4. La transfiguración del Señor (Mt 17,1-8).
5. La institución de la Eucaristía (Mt 26,26-29).
Misterios dolorosos (martes y viernes)
1. La oración de Jesús en el huerto (Lc 22,39-46).
2. La flagelación del Señor (Jn 19,1).
3. La coronación de espinas (Mt 27,27-31).
4. Jesús con la cruz a cuestas camino del Calvario (Jn 19,16-17).
5. La crucifixión y muerte de Jesús (Lc 23,33-46).
Misterios gloriosos (miércoles y domingo)
1. La resurrección del Señor (Lc 24,1-12).
2. La ascensión del Señor al cielo (Hch 1,6-11).
3. La venida del Espíritu Santo (Hch 2,1-13).
4. La asunción de María al cielo (la Biblia no narra este misterio; la Iglesia lo enseña en el Catecismo, CIC 966).
5. La coronación de María como Reina del cielo y de la tierra (Ap 12,1; CIC 966).
¿Puedo rezar los misterios gloriosos aunque no sea miércoles ni domingo? Sí. Al proponer el orden de la semana, san Juan Pablo II aclaró que no pretende limitar la libertad de la meditación personal y comunitaria según las necesidades espirituales y pastorales (Rosarium Virginis Mariae, 38). Los misterios gloriosos, que contemplan la resurrección de Jesús y la asunción de María, hablan directamente de la esperanza con la que rezamos por nuestros muertos; pueden ser una buena elección en un velorio o en un aniversario.
Por qué los católicos rezamos por los difuntos
2 min de lecturaPorque la muerte no rompe la comunión entre quienes creen en Cristo.
Porque la muerte no rompe la comunión entre quienes creen en Cristo. El Catecismo enseña que la Iglesia, desde los primeros tiempos del cristianismo, honró con gran piedad el recuerdo de los difuntos y ofreció sufragios por ellos, y añade algo que consuela a quien reza: “Nuestra oración por ellos puede no solamente ayudarles, sino también hacer eficaz su intercesión en nuestro favor” (CIC 958).
La Iglesia enseña también que quienes mueren en la gracia y en la amistad de Dios, pero imperfectamente purificados, “aunque están seguros de su eterna salvación, sufren después de su muerte una purificación, a fin de obtener la santidad necesaria para entrar en la alegría del cielo” (CIC 1030). A esa purificación final la llama purgatorio, y dice que es completamente distinta del castigo de los condenados (CIC 1031). No es una segunda oportunidad ni un infierno más corto: es el último paso de quien ya va hacia Dios.
Esta enseñanza se apoya en la práctica de rezar por los difuntos, de la que ya habla la Escritura en el segundo libro de los Macabeos (2 Mac 12,46). Desde los primeros tiempos, la Iglesia ofrece por ellos sobre todo el sacrificio eucarístico, para que, purificados, lleguen a la visión de Dios, y recomienda también las limosnas, las indulgencias y las obras de penitencia (CIC 1032). Por eso la mayor ayuda que puedes darle a un difunto es pedir que se celebre una Misa por él (CIC 1371). El rosario no la sustituye: la acompaña y la prolonga en casa.
Rezar a Dios por vivos y difuntos es, además, una de las siete obras de misericordia espirituales (Compendio del Catecismo, apéndice). Quien reza un rosario por su abuela, por un compañero de trabajo o por alguien a quien ya nadie recuerda está haciendo una obra de misericordia. Y no reza solo: en el rosario pide a María que interceda, como lo pide en cada Ave María para “la hora de nuestra muerte”.
Cuándo se reza: velorio, novenario, aniversarios y 2 de noviembre
3 min de lecturaEn el velorio.
En el velorio. La guía de Desde la Fe para un velorio católico propone rezar el rosario por los difuntos cada cierto tiempo, según lo vea conveniente la familia, y pedir a un sacerdote la Misa de cuerpo presente. Rezar juntos alrededor del cuerpo de quien murió es la primera forma de acompañarlo y de acompañarse.
En el novenario. En la casa de la persona fallecida se suele rezar el rosario por los difuntos durante nueve días, con familiares y amigos, mientras en la parroquia se celebran Misas por su eterno descanso. Es una costumbre de México y también de Panamá, donde tradicionalmente guían ese rosario los maestros rezadores de la comunidad. Aquí puedes ver cómo organizar el novenario para difuntos en casa, día por día.
En los aniversarios. La Iglesia ofrece la Misa por los difuntos no solo en los funerales, sino también en los días tercero, séptimo y trigésimo y en el aniversario de la muerte (Directorio sobre la piedad popular y la liturgia, 255). Un rosario en familia el día del aniversario, antes o después de esa Misa, es una manera sencilla de seguir rezando por quien se fue.
En noviembre. El 2 de noviembre la Iglesia conmemora a todos los fieles difuntos y ofrece repetidamente por ellos el santo sacrificio (Directorio, 255). Del 1 al 8 de noviembre, quien visita con devoción un cementerio y reza por los difuntos, aunque sea solo mentalmente, puede ganar cada día una indulgencia plenaria aplicable solo a las almas del purgatorio; el día 2 se concede también a quien visita una iglesia u oratorio y reza allí el Padre nuestro y el Credo (Manual de indulgencias, concesión 29).
El rosario y la indulgencia. El rosario rezado en una iglesia u oratorio, en familia o cuando varias personas se reúnen con un fin honesto tiene concedida la indulgencia plenaria, si se rezan seguidas las cinco decenas y se meditan los misterios; en otras circunstancias, la indulgencia es parcial (Manual de indulgencias, concesión 17). Toda indulgencia, parcial o plenaria, puede aplicarse a los difuntos (norma 3). Para la plenaria se piden la confesión sacramental, la comunión y una oración por las intenciones del Papa, sin apego a ningún pecado (norma 20), y solo se puede ganar una al día (norma 18). La Iglesia concede indulgencia parcial, cualquier día del año y aplicable solo a las almas del purgatorio, a quien reza con devoción la invocación por los difuntos Requiem aeternam, la que en español empieza “Dale, Señor, el descanso eterno” (concesión 29).
El rosario, el altar de muertos y lo que enseña la Iglesia
2 min de lecturaEn México, del 1 al 2 de noviembre millones de personas ponen ofrendas y visitan los panteones para recordar a sus difuntos.
En México, del 1 al 2 de noviembre millones de personas ponen ofrendas y visitan los panteones para recordar a sus difuntos. La Iglesia celebra el 1 de noviembre la solemnidad de Todos los Santos y el 2 la Conmemoración de los Fieles Difuntos, y en muchos lugares se recuerda a los niños difuntos el día 1 y a los adultos el día 2.
¿Es católico poner un altar de muertos? El director de la Comisión para la Doctrina de la Fe de la Arquidiócesis de México respondió que no, si se hace como lo hacían los antiguos mexicas, y que sí, cuando se le da un sentido auténticamente cristiano: recordar a los difuntos, rezar a Dios por su salvación, confesarse y participar en la Misa para ganar por ellos la indulgencia. Leídos desde la fe, los elementos de la ofrenda hablan de Cristo: el cempasúchil y las velas, de la vida y de la luz del Resucitado; el vaso de agua, de la gracia; el copal, como el incienso, de la oración que sube a Dios; la cruz, de la redención; las fotos de nuestros seres queridos junto a las imágenes religiosas, de la comunión de los santos.
También hay que decir con claridad lo que la fe no enseña. El cardenal Felipe Arizmendi lo explicó a propósito de estas fechas: los difuntos no vienen corporalmente a estar con nosotros ni comen físicamente los alimentos de la ofrenda; la comida es un signo de que creemos que viven en Dios. El Catecismo enseña que no hay reencarnación después de la muerte (CIC 1013) y rechaza la evocación de los muertos (CIC 2116). El Directorio sobre la piedad popular pide examinar estas costumbres con cuidado, sin tacharlas apresuradamente de paganas cuando no se oponen al Evangelio (n. 257), y evitar a la vez el culto pagano a los antepasados, la invocación de los muertos para adivinar, el miedo a los sueños con difuntos y la creencia en la reencarnación (n. 258).
Por eso el lugar del rosario en estos días es natural. Frente a la ofrenda o junto a la tumba, la familia no invoca a los muertos: reza a Dios por ellos, de la mano de María. Limpiar la tumba y adornarla con luces y flores es una muestra de amor, dice el Directorio, y no una obligación que se cumple por temor supersticioso (n. 260).
Una oración de confianza, no una fórmula
2 min de lecturaNingún número de rosarios “garantiza” el cielo a nadie, y no hace falta decir cada palabra sin error para que la oración llegue a Dios.
Ningún número de rosarios “garantiza” el cielo a nadie, y no hace falta decir cada palabra sin error para que la oración llegue a Dios. El Catecismo llama superstición a atribuir la eficacia de las oraciones a su sola materialidad, prescindiendo de las disposiciones interiores que exigen (CIC 2111). El rosario por un difunto vale por la fe y el amor con que se reza y, sobre todo, por la misericordia de Dios, a quien encomendamos a esa persona.
Tampoco hay que temer que el difunto “no descanse” si la familia no pudo rezar los nueve días o si un rosario quedó a medias. Como recuerda Desde la Fe, Dios está fuera del tiempo y toma en cuenta la oración que le ofrecemos hoy por alguien que murió hace meses o años. Nunca es tarde para empezar.
El rosario consuela también a quien lo reza. El papa Francisco escribió que en el duelo, “con un camino sincero y paciente de oración y de liberación interior, vuelve la paz” (Amoris laetitia, 255), y pidió a los pastores no dejar solas a las familias que lloran a un ser querido (n. 253). Si la pérdida te pesa, busca a un sacerdote o a tu parroquia; rezar acompañado es ya una forma de no quedarse solo.
Señor Jesús, que lloraste ante la tumba de tu amigo, recibe este rosario que te ofrecemos por quien amamos. Por la intercesión de tu Madre, perdona sus pecados, dale el descanso eterno y concédenos a nosotros la esperanza de encontrarnos un día contigo y con él. Amén.
Preguntas
¿Cómo se reza el rosario para difuntos?
Como el rosario de siempre: señal de la cruz, Yo confieso y Gloria; en cada uno de los cinco misterios del día, un Padre nuestro, diez Ave María y el Gloria, y después las jaculatorias por el difunto (“Si por Tu sangre preciosa…”, “Dale Señor el descanso eterno…” y “Que por Tu infinita misericordia el alma de…”). Al final se rezan las Ave María finales, la Salve, la letanía respondiendo “ruega por él” y la oración final.
¿Qué se reza en un rosario para un difunto?
El Padre nuestro, el Ave María y el Gloria de cada misterio, y lo que le es propio: las jaculatorias por el descanso eterno de la persona, con su nombre, y la letanía en la que se pide a María que ruegue por ella. Si hay tiempo, antes de cada decena se lee el pasaje de la Biblia del misterio.
¿Cuántos rosarios se rezan a un difunto?
La Iglesia no fija un número. La costumbre en México es rezar el rosario en el velorio y después nueve días seguidos, uno cada día del novenario, además de encargar Misas por su eterno descanso. También se puede rezar en el aniversario y el 2 de noviembre. Un solo rosario rezado con fe ya es una ayuda; la mayor de todas es la Misa.
¿Qué misterios se rezan en el rosario para difuntos?
Los del día: gozosos el lunes y el sábado, dolorosos el martes y el viernes, gloriosos el miércoles y el domingo, luminosos el jueves. Si lo prefieres, puedes elegir los gloriosos, que contemplan la resurrección; san Juan Pablo II dejó libertad para adaptar el orden de la semana.
¿Cómo se dice “Dale Señor el descanso eterno” por una mujer o por varios difuntos?
Por una mujer: “Dale Señor el descanso eterno, y luzca para ella la luz perpetua”. Por varios difuntos: “Dales, Señor, el descanso eterno, y luzca para ellos la luz perpetua”. En la letanía se responde “ruega por ella” o, si son varios, “ruega por ellos”.
¿Puedo rezar el rosario por alguien que murió hace muchos años?
Sí. Dios está fuera del tiempo y recibe hoy la oración por quien murió hace mucho, y la Iglesia pide cada día, en la Misa y en las Vísperas, por todos los fieles difuntos, de cualquier tiempo y lugar. Puedes rezar el rosario por tus abuelos, por un amigo de la infancia o por las almas que ya nadie recuerda.





