Antífonas de la O

Oración

Antífonas de la O: las siete antífonas mayores, del 17 al 23 de diciembre

Las siete antífonas mayores de Adviento en latín y en español, una cada noche del 17 al 23 de diciembre, con sus citas bíblicas, el acróstico ERO CRAS y cómo rezarlas en familia

Las antífonas de la O son siete oraciones breves que la Iglesia canta en las Vísperas del 17 al 23 de diciembre, antes y después del Magníficat: cada una llama a Cristo con un título del Antiguo Testamento, de la Sabiduría al Emmanuel, y le pide que venga. Aquí, en AngelGuard, encuentras las siete antífonas mayores en latín y en español, sus fechas en el Adviento 2026, las citas bíblicas de cada una y cómo rezarlas en familia.

17 de diciembre. Oh Sabiduría, que saliste de la boca del Altísimo, que llegas de un extremo al otro y lo dispones todo con fuerza y con dulzura: ven a enseñarnos el camino de la prudencia.

18 de diciembre. Oh Adonai, guía de la casa de Israel, que te mostraste a Moisés en la llama de fuego de la zarza y le diste la Ley en el Sinaí: ven a redimirnos con el brazo extendido.

19 de diciembre. Oh Raíz de Jesé, que estás en pie como señal de los pueblos, ante quien los reyes callarán y a quien suplicarán las naciones: ven a liberarnos, no tardes ya.

20 de diciembre. Oh Llave de David, cetro de la casa de Israel, tú que abres, y nadie cierra; tú que cierras, y nadie abre: ven y saca de la cárcel al que está encadenado, sentado en las tinieblas y en la sombra de la muerte.

21 de diciembre. Oh Oriente, esplendor de la luz eterna y sol de justicia: ven e ilumina a los que están sentados en las tinieblas y en la sombra de la muerte.

22 de diciembre. Oh Rey de las naciones, anhelado por ellas, piedra angular que de los dos haces uno solo: ven y salva al ser humano, que modelaste con barro.

23 de diciembre. Oh Emmanuel, nuestro Rey y Legislador, el Esperado de las naciones y su Salvador: ven a salvarnos, Señor, Dios nuestro.

Traducción AngelGuard del latín de la liturgia romana: las antífonas del Magníficat de las Vísperas del 17 al 23 de diciembre.

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¿Qué son las antífonas de la O?

2 min de lecturaLas antífonas de la O son siete oraciones muy breves que la Iglesia canta en las Vísperas, la oración de la tarde, en los últimos días del Adviento: una cada tarde, del 17 al 23 de diciembre.

Las antífonas de la O son siete oraciones muy breves que la Iglesia canta en las Vísperas, la oración de la tarde, en los últimos días del Adviento: una cada tarde, del 17 al 23 de diciembre. Una antífona es una frase corta que se canta antes y después de un salmo o de un cántico y le da su tono; estas siete acompañan al Magníficat, el cántico de la Virgen María, y se dicen antes y después de él. También se les llama antífonas mayores: en las Vísperas que celebró con universitarios en Roma el 17 de diciembre de 2009, Benedicto XVI presentó «Oh Sabiduría» como «la primera de las antífonas llamadas mayores».

Se llaman «de la O» porque todas empiezan con esa exclamación, la misma en latín y en español. Y todas tienen la misma forma: llaman a Cristo con un título tomado del Antiguo Testamento (Sabiduría, Adonai, Raíz de Jesé, Llave de David, Oriente, Rey de las naciones, Emmanuel), recuerdan algo de lo que Dios hizo o prometió a su pueblo, y terminan con la misma súplica: «ven». Es toda la espera de Israel dicha en siete frases, en la semana en que la Iglesia ya mira hacia Belén.

Nadie sabe quién las escribió, pero son muy antiguas. Ya se cantaban en el siglo VIII: Alcuino, el gran maestro de la época de Carlomagno, murió en el año 804, y su biografía, escrita unos veinte años después, cuenta que en su lecho de muerte cantó la antífona “O Clavis David” con el Magníficat. Hacia el año 831, Amalario de Metz las comentó una por una en su libro sobre el antifonario. Desde entonces no han dejado de cantarse.

¿Cuándo se rezan?

2 min de lecturaSe rezan del 17 al 23 de diciembre, una cada tarde, y las fechas son las mismas todos los años: no dependen de en qué día cae la Navidad.

Se rezan del 17 al 23 de diciembre, una cada tarde, y las fechas son las mismas todos los años: no dependen de en qué día cae la Navidad. En el Adviento 2026 empiezan el jueves 17 de diciembre con «Oh Sabiduría» y terminan el miércoles 23 con «Oh Emmanuel». Al día siguiente, el jueves 24, ya es Nochebuena.

Su lugar propio es la oración de la tarde: quien reza las Vísperas de la Liturgia de las Horas la encuentra ahí, antes y después del Magníficat. Pero no hace falta rezar el breviario para unirse a ellas. Cualquier familia puede decir la antífona del día en la noche, en casa, y estará rezando con las mismas palabras que la Iglesia entera esa tarde.

También se oyen en la Misa. En los días de semana del 17 al 24 de diciembre, el verso del Aleluya antes del Evangelio es una forma breve de una de estas antífonas, aunque no siempre la misma que se canta esa tarde: el 17, por ejemplo, el Leccionario mexicano invoca a la Sabiduría del Altísimo, como las Vísperas de ese día, pero en los últimos días el orden cambia. El cuarto domingo de Adviento tiene su propio Aleluya.

Las siete, en latín y en español

4 min de lecturaArriba están en nuestra traducción; aquí va cada una en su latín, con lo que significa su título y las citas de la Escritura de donde sale.

Arriba están en nuestra traducción; aquí va cada una en su latín, con lo que significa su título y las citas de la Escritura de donde sale. Entre corchetes, la numeración de la Vulgata, que es la de la Biblia de Torres Amat.

17 de diciembre · O Sapientia, «Oh Sabiduría». “O Sapientia, quae ex ore Altissimi prodiisti, attingens a fine usque ad finem, fortiter suaviterque disponens omnia: veni ad docendum nos viam prudentiae.” Es la Sabiduría de Dios de la que hablan los libros sapienciales: la que sale de su boca y lo ordena todo. La Iglesia reconoce en ella a Cristo, la Palabra eterna del Padre. Citas: Eclo 24,3 [24,5]; Sab 8,1; Is 11,2-3.

18 de diciembre · O Adonai, «Oh Señor». “O Adonai, et Dux domus Israel, qui Moysi in igne flammae rubi apparuisti, et ei in Sina legem dedisti: veni ad redimendum nos in brachio extento.” Adonai quiere decir «Señor» en hebreo: por respeto, el pueblo de Israel no pronunciaba el nombre de Dios y en su lugar decía este título (Catecismo, n. 209). Aquí la Iglesia se lo da a Cristo: el mismo que habló a Moisés desde la zarza y le dio la Ley en el Sinaí. Citas: Éx 3,2; Éx 20,1-17; Is 33,22; Éx 6,6.

19 de diciembre · O Radix Iesse, «Oh Raíz de Jesé». “O Radix Iesse, qui stas in signum populorum, super quem continebunt reges os suum, quem Gentes deprecabuntur: veni ad liberandum nos, iam noli tardare.” En la edición española de la Liturgia de las Horas, y en nuestro calendario de Adviento, se llama «Oh Renuevo del tronco de Jesé». Jesé fue el padre del rey David. Cuando aquella familia parecía un tronco cortado, Isaías anunció que de su raíz brotaría un retoño, y que los pueblos lo buscarían. Citas: Is 11,1.10; Is 52,15.

20 de diciembre · O Clavis David, «Oh Llave de David». “O Clavis David, et sceptrum domus Israel, qui aperis, et nemo claudit, claudis, et nemo aperit: veni, et educ vinctum de domo carceris, sedentem in tenebris et umbra mortis.” La llave es signo de autoridad: lo que él abre, nadie lo cierra. El Apocalipsis le da esa llave a Cristo, y la antífona le pide que la use para abrir la cárcel de los que viven en la oscuridad. Citas: Is 22,22; Ap 3,7; Is 42,7; Lc 1,79.

21 de diciembre · O Oriens, «Oh Oriente». “O Oriens, splendor lucis aeternae, et sol iustitiae: veni, et illumina sedentes in tenebris et umbra mortis.” Oriens es el sol cuando sale: el amanecer, y por eso la edición española de la Liturgia de las Horas, como nuestro calendario de Adviento, la llama «Oh Sol que naces de lo alto»; otras traducciones dicen «Oh Amanecer». Zacarías, el padre de Juan Bautista, llama así al Mesías en su cántico, y el profeta Malaquías habla de un sol de justicia. Citas: Mal 3,20 [4,2]; Is 9,1 [9,2]; Lc 1,78-79.

22 de diciembre · O Rex Gentium, «Oh Rey de las naciones». “O Rex Gentium, et desideratus earum, lapisque angularis, qui facis utraque unum: veni, et salva hominem, quem de limo formasti.” Rey de todos los pueblos, no solo de Israel. La piedra angular es la que une dos muros: san Pablo dice que Cristo hizo de judíos y paganos un solo pueblo. Y el barro recuerda que Dios formó al hombre de la tierra. Citas: Ag 2,7 [2,8]; Is 28,16; Ef 2,14.20; Gn 2,7.

23 de diciembre · O Emmanuel, «Oh Emmanuel». “O Emmanuel, Rex et legifer noster, exspectatio Gentium, et Salvator earum: veni ad salvandum nos, Domine, Deus noster.” Emmanuel quiere decir «Dios con nosotros» (Mt 1,23). Es el último título y el más cercano: el que viene no es una idea, es Dios mismo, que se hace niño. Citas: Is 7,14; Is 33,22; Gn 49,10.

El acróstico ERO CRAS

1 min de lecturaSi se toman las iniciales de los siete títulos en latín y se leen al revés, de la última a la primera, forman dos palabras: “ERO CRAS”, que quiere decir «Mañana estaré».

Si se toman las iniciales de los siete títulos en latín y se leen al revés, de la última a la primera, forman dos palabras: “ERO CRAS”, que quiere decir «Mañana estaré». Emmanuel, Rex, Oriens, Clavis, Radix, Adonai, Sapientia: E, R, O, C, R, A, S.

La última antífona se canta el 23 de diciembre, la víspera de la Nochebuena. Es como si, después de siete tardes de «ven», el que es llamado respondiera: mañana estaré con ustedes. Nadie sabe si quien ordenó las antífonas lo hizo a propósito, y los estudiosos no se ponen de acuerdo; uno de los primeros en señalarlo parece haber sido un teólogo alemán del siglo XIX, Anton Josef Binterim. Pero la coincidencia es hermosa, y es fácil de enseñar a los niños.

En muchos manuscritos medievales, a las siete sigue una octava antífona, “O Virgo virginum”, dirigida a la Virgen María, y entonces el acróstico se alargaba: “VERO CRAS”, «De verdad, mañana». El rito romano conserva las siete.

Cómo rezarlas en familia

2 min de lecturaLa forma más sencilla es rezar cada noche la antífona del día junto a la corona de Adviento, con sus velas encendidas, o frente al nacimiento si en casa no hay corona.

La forma más sencilla es rezar cada noche la antífona del día junto a la corona de Adviento, con sus velas encendidas, o frente al nacimiento si en casa no hay corona. Son cinco minutos, y caben antes o después de cenar.

Un orden sencillo, para cada noche del 17 al 23. No es un rito oficial: es una guía para que la familia sepa por dónde empezar.

1. Todos hacen la señal de la cruz y se encienden las velas de la corona que tocan esa semana.
2. Alguien lee despacio, en voz alta, la antífona del día.
3. Se reza el Magníficat, el cántico de María, como en las Vísperas; si hay niños pequeños o poco tiempo, un Padre nuestro.
4. Se lee otra vez la antífona: así la rodea el cántico, como en la liturgia.
5. Cada uno pide algo con sus palabras, a partir del título del día. El 17, por ejemplo: «Jesús, Sabiduría de Dios, enséñanos a elegir bien». El 21: «Jesús, luz que amanece, acuérdate de los que están tristes».
6. Se termina con la señal de la cruz.

Con niños ayuda que cada uno tenga su parte: uno enciende las velas, otro lee el título del día, y todos responden juntos «¡Ven!» al final de la antífona. Si una noche no pudieron rezarla, no pasa nada: a la noche siguiente se sigue con la que toca ese día.

Con las Posadas y la novena. En México, las Posadas empiezan el 16 de diciembre, y del 17 al 23 cada noche de posada tiene su antífona: se puede rezar en casa antes de salir a la procesión o al volver. En Colombia, los gozos de la novena de aguinaldos se inspiran en estas mismas antífonas: invocan al Niño como «Sapiencia suma», «Adonaí», «raíz sagrada de Jesé», «Llave de David», «lumbre de Oriente» y «Rey de las naciones», y responden siempre «¡Ven, no tardes tanto!». Quien reza la novena ya conoce, sin saberlo, las antífonas de la O.

Y en el calendario de Adviento para imprimir, los días del 17 al 23 llevan el título de la antífona de cada noche, para que nadie en la casa pierda la cuenta.

Oh ven, oh ven, Emanuel

1 min de lecturaEl canto de Adviento «Oh ven, oh ven, Emanuel» nace de estas mismas antífonas, puestas en verso: cada estrofa toma un título y su súplica, y el estribillo anuncia que el Emmanuel viene.

El canto de Adviento «Oh ven, oh ven, Emanuel» nace de estas mismas antífonas, puestas en verso: cada estrofa toma un título y su súplica, y el estribillo anuncia que el Emmanuel viene. Empieza donde las antífonas terminan: con el Emmanuel.

El himno latino, “Veni, veni, Emmanuel”, no es medieval como a veces se dice: se imprimió por primera vez en Colonia, en 1710, con cinco estrofas, y más tarde se le añadieron dos, para completar las siete. La melodía que hoy se canta con él se encontró en un manuscrito francés del siglo XV. En español hay varias traducciones, y los cantorales no coinciden ni en la letra ni en el número de estrofas. Si tu parroquia lo canta, reconocerás en cada estrofa el título de una de estas noches.

Preguntas

¿Por qué se llaman antífonas de la O?

Porque las siete empiezan con la exclamación «Oh», en latín «O»: «Oh Sabiduría», «Oh Adonai», «Oh Raíz de Jesé» y así hasta «Oh Emmanuel». También se les llama antífonas mayores o antífonas de Adviento.

¿Cuáles son las siete antífonas mayores de Adviento?

Una por noche: el 17 de diciembre, Oh Sabiduría (O Sapientia); el 18, Oh Adonai; el 19, Oh Raíz de Jesé (O Radix Iesse); el 20, Oh Llave de David (O Clavis David); el 21, Oh Oriente (O Oriens); el 22, Oh Rey de las naciones (O Rex Gentium); y el 23, Oh Emmanuel.

¿Qué significa ERO CRAS?

Es latín y quiere decir «Mañana estaré» (otros lo traducen «Seré mañana»). Sale de leer al revés las iniciales de los siete títulos en latín (Emmanuel, Rex, Oriens, Clavis, Radix, Adonai, Sapientia), y la última antífona se canta el 23 de diciembre, la víspera de la Nochebuena. No se sabe si fue intencional.

¿Cuándo empiezan las antífonas de la O en 2026?

El jueves 17 de diciembre de 2026, y terminan el miércoles 23. Las fechas son las mismas todos los años: del 17 al 23 de diciembre, una cada tarde.

¿Qué es una antífona?

Una frase breve, casi siempre tomada de la Escritura, que se canta o se reza antes y después de un salmo o un cántico y le da su sentido. Las antífonas de la O acompañan al Magníficat en las Vísperas del 17 al 23 de diciembre.

¿Qué tienen que ver con los gozos de la novena de aguinaldos?

Mucho: los gozos de la novena colombiana llaman al Niño con los títulos de estas antífonas, de la Sabiduría a la Llave de David, el Oriente y el Rey de las naciones, y responden «¡Ven, no tardes tanto!», el mismo «ven» de las antífonas de la O.