Oración de Navidad

Oración

Oración de Navidad: para Nochebuena, la cena, el nacimiento y quien está solo

Cuatro oraciones para la Navidad en casa: la Nochebuena en familia, la bendición de la mesa para la cena, la bendición del nacimiento con la oración para acostar al Niño Dios y una oración para quien está solo

Con la oración de Navidad recibimos a Jesús, el Hijo de Dios que nació de María en Belén, y le pedimos que encuentre lugar en nuestra casa y en nuestro corazón.

Oración para Nochebuena en familia

La noche del 24 de diciembre, antes de la cena o antes de salir a la Misa de Gallo. Una persona guía y todos dicen juntos el «Amén».

Padre bueno,

esta noche nos das a tu Hijo.

Con María y José esperamos todo el Adviento,

y por fin llegamos a Belén.

Él llega pequeñito, en brazos de su Madre,

cuidado por José,

y nace pobre para quedar cerca de todos.

Gracias por esta Nochebuena

y por esta familia que hoy se junta, así como es.

Perdónanos lo que este año nos alejó unos de otros

y enséñanos a empezar de nuevo en paz.

Que el Niño Dios encuentre lugar en esta casa:

en la mesa, en la plática y en el corazón.

Acuérdate de los que pasan esta noche lejos de casa,

trabajando, en el hospital, en la carretera o solos.

(Cada uno dice en voz alta el nombre de alguien por quien quiere rezar.)

Con los ángeles de Belén te damos gloria.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Amén.

Bendición de la mesa para la cena de Navidad

Con todos alrededor de la mesa, antes de servir. Quien guía dice su parte y todos responden.

Quien guía:

Señor Dios,

tu Hijo nació en Belén, que quiere decir «casa del pan»,

y fue acostado en un pesebre,

él, que se iba a hacer pan para nosotros.

Bendice esta mesa y todo lo que vamos a compartir.

Todos:

Bendícenos, Señor.

Quien guía:

Gracias por las manos que compraron, cocinaron y pusieron la mesa,

y por cada persona que llegó hasta aquí esta noche.

Todos:

Te damos gracias, Señor.

Quien guía:

Dale pan al que tiene hambre y techo al que no tiene dónde dormir,

y haz de nosotros una familia que sabe compartir.

Cuida a los nuestros que esta noche están lejos de esta mesa

y guarda contigo a los que queremos y ya se nos adelantaron.

(Si alguien hace falta este año, se dice aquí su nombre.)

Que la alegría de esta noche siga mañana

y en todos los días del año.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Todos:

Amén.

Bendición del nacimiento y oración para acostar al Niño Dios

La noche del 24 de diciembre, antes de acostar al Niño Dios en el pesebre, o el día en que la familia termina de poner el nacimiento. Guía el papá, la mamá u otra persona de la familia.

Hagan juntos la señal de la cruz.

Alguien lee en la Biblia Lucas 2,1-14 (Jesús nace en Belén y los ángeles les dan la noticia a los pastores).

Señor Dios, Padre de bondad,

tu Hijo quiso nacer en una cueva de Belén,

entre los animales y los pastores.

Bendice este nacimiento que pusimos en familia,

y bendice esta casa, que quiere ser su casa.

Cada vez que pasemos frente a estas figuras,

despierta en nosotros la alegría sencilla de los pastores,

el silencio de María y la fidelidad de José.

Y no nos dejes olvidar a los pobres,

que fueron los primeros invitados al pesebre.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Amén.

Se arrulla al Niño Dios y todos pasan a darle un beso. Quien lo acuesta en el pesebre dice, y todos repiten:

Bienvenido a nuestra casa, Niño Dios.

Quédate con nosotros esta Navidad y siempre.

Amén.

Terminen con un Ave María y, si quieren, con un canto de arrullo.

Oración para quien pasa la Navidad solo

Para la Nochebuena o para el día 25, en casa, en el trabajo o en el hospital.

Señor Jesús,

esta noche la casa está callada

y extraño tener gente cerca.

Tú también naciste lejos de casa,

en un establo, entre animales, porque el mesón estaba lleno.

Quédate conmigo como te quedaste con María y José aquella noche.

Te entrego la nostalgia, el cansancio

y los recuerdos que hoy pesan más.

Bendice a las personas que quiero, dondequiera que estén,

y dales paz.

Mañana, si puedo, ayúdame a dar un paso:

una llamada, una visita, una Misa.

Y si esta noche no tengo palabras,

recibe mi silencio como oración.

Amén.

Texto AngelGuard: las cuatro oraciones y sus indicaciones, escritas para esta página. El pasaje del Evangelio se indica por su cita, para leerlo en la Biblia de la familia.

Con la oración de Navidad recibimos a Jesús, el Hijo de Dios que nació de María en Belén, y le pedimos que encuentre lugar en nuestra casa y en nuestro corazón. Una oración corta: «Señor Jesús, nacido en Belén, entra en nuestra casa y quédate con nosotros esta Navidad. Bendice a los que queremos y a los que hoy están solos. Amén.» La gran oración de la Iglesia en Navidad es la Misa, y en México el 25 de diciembre es día de guardar (fiesta de precepto). En AngelGuard tienes una oración para Nochebuena en familia, una bendición de la mesa para la cena, la bendición del nacimiento con la oración para acostar al Niño Dios y una oración para quien pasa la Navidad solo.

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¿Qué es la oración de Navidad?

2 min de lectura

La oración de Navidad es la oración de quien recibe a Jesús que nace: le da gracias a Dios por habernos dado a su Hijo, le pide que el Niño encuentre lugar en la casa y en el corazón, y se acuerda de los que están solos, enfermos o lejos. No hay una sola oración de Navidad obligatoria. Lo que sí hay es la gran oración de la Iglesia ese día, que es la Misa, y las oraciones de la casa, que cada familia reza a su manera.

El Catecismo lo dice en pocas líneas: Jesús nació en la humildad de un establo, de una familia pobre, y los primeros testigos fueron unos sencillos pastores (CIC 525). Y añade que el misterio de Navidad se realiza en nosotros cuando Cristo toma forma en nosotros (CIC 526). Eso es lo que pide una oración de Navidad, con palabras sencillas: que el Niño de Belén nazca también en nuestra vida.

El Directorio sobre la piedad popular y la liturgia, de la Santa Sede, enumera lo que el pueblo cristiano entiende de la Navidad sin necesidad de explicaciones: el regalo que Dios nos hace en su Hijo, la solidaridad con los pobres, el valor de toda vida que nace, la alegría y la paz que anuncian los ángeles, y un clima de sencillez y de confianza en Dios (n. 108). Por eso las oraciones de esta página son cortas, se dicen en familia y siempre dejan un lugar para quien no está a la mesa.

Lo que tienes arriba. Cuatro oraciones escritas para esta página, cada una con su indicación de cuándo y cómo rezarla: la oración para Nochebuena en familia, la bendición de la mesa para la cena de Navidad, la bendición del nacimiento con la oración para acostar al Niño Dios, y la oración para quien pasa la Navidad solo. Se pueden rezar todas la misma noche o cada una en su momento.

Antes de la Nochebuena. La preparación viene antes y tiene sus propias páginas: las Posadas, del 16 al 24 de diciembre, con su Rosario, su letanía y el canto para pedir posada; la novena de aguinaldos, si en tu familia se reza; y la corona de Adviento para los cuatro domingos. Esta página empieza donde ellas terminan: la noche del 24.

Cómo rezar en la cena de Nochebuena, en familia y con los niños

3 min de lecturaEn muchas casas, el momento en que todos están juntos es la cena de Nochebuena.

En muchas casas, el momento en que todos están juntos es la cena de Nochebuena. Vale la pena detenerse dos minutos antes de servir. El Directorio sobre la piedad popular recuerda que la familia cristiana, que según la tradición bendice la mesa todos los días y da gracias por los alimentos, hace este gesto con mayor intensidad y atención en la cena de Navidad, cuando se ven con toda su fuerza la firmeza y la alegría de los lazos familiares (n. 109).

Antes o después de la Misa. Si la familia va a la Misa de Gallo, se puede rezar la oración para Nochebuena antes de salir y la bendición de la mesa al regresar, cuando se sirve la cena. Si en tu familia la comida grande es el 25, la bendición sirve igual: digan «hoy» donde dice «esta noche».

Quién guía. Cualquiera: la abuela, el papá, la hija mayor, quien recibe a la familia en su casa. La bendición de la mesa de esta página es a dos voces: quien guía dice una parte y todos responden juntos «Bendícenos, Señor», «Te damos gracias, Señor» y «Amén». Así nadie se queda nada más escuchando, y también participa quien no está acostumbrado a rezar en voz alta.

Por qué «casa del pan». La bendición empieza en Belén. En la homilía de la Misa de Nochebuena de 2018, el papa Francisco recordó que el nombre de Belén significa «casa del pan», y que allí Dios nace en un pesebre, como si viniera a ser nuestro alimento. Por eso la bendición une la cena con el Niño: la mesa de Navidad es el lugar para agradecer el pan y para compartirlo.

Con los niños. Dale a cada uno una tarea: apagar la luz grande y dejar solo las series del árbol, tener abierta la Biblia en Lucas 2, leer una línea de la oración, decir el nombre de alguien por quien rezar. Un niño chiquito no aguanta una oración larga con la comida enfriándose: dos o tres frases bien dichas valen más que un texto entero leído a la carrera.

Un lugar para quien no está. En la bendición hay una pausa para decir el nombre de quien hace falta este año. No hace falta volver la cena un velorio: un nombre dicho con cariño, una veladora encendida junto al nacimiento, y la fiesta sigue. También se puede apartar un plato para alguien que trabaja esa noche o llevarle de cenar a un vecino que está solo; el Directorio recuerda que entre los regalos de Navidad no deberían faltar los regalos para los pobres (n. 109).

Si vienen de la última posada. En muchas casas la noche del 24 es también la última posada: se pide posada, se reza el Rosario y se canta. El orden completo está en las Posadas; esta bendición de la mesa va al final, cuando ya todos están adentro y se sirve la cena.

Para cerrar. Quien quiera puede terminar la noche con un Padre nuestro rezado tomados de la mano, antes del postre o de los regalos.

Cómo bendecir el nacimiento y acostar al Niño Dios

4 min de lecturaEl nacimiento de la casa lo bendice la propia familia, con una oración sencilla, de preferencia la noche del 24 de diciembre, cuando se acuesta al Niño Dios en el pesebre.

El nacimiento de la casa lo bendice la propia familia, con una oración sencilla, de preferencia la noche del 24 de diciembre, cuando se acuesta al Niño Dios en el pesebre. La Iglesia enseña que todo bautizado está llamado a ser una bendición y a bendecir, y que los laicos pueden presidir ciertas bendiciones; las que tocan más de cerca la vida sacramental de la Iglesia les corresponden al sacerdote y al diácono (CIC 1669). La bendición del nacimiento de la casa es de las que hace la familia: el papá, la mamá o la abuela pueden guiarla sin sacerdote.

De dónde viene el nacimiento. La costumbre de poner nacimientos pequeños en las casas se difundió desde el siglo XIII, por influencia del que san Francisco de Asís preparó en Greccio, Italia, en 1223 (Directorio sobre la piedad popular, n. 104). En su carta Admirabile signum, firmada en Greccio el 1 de diciembre de 2019, el papa Francisco cuenta que en Greccio no había figuras: el nacimiento lo hicieron y lo vivieron los que estaban ahí, y todos regresaron a sus casas llenos de alegría (n. 2).

Cuándo. El Directorio propone, para la Noche de Navidad, la inauguración del nacimiento de la casa como un momento de oración de toda la familia, con la lectura del nacimiento de Jesús según san Lucas, cantos de Navidad y súplicas, sobre todo de los niños (n. 109). Si tu familia pone el nacimiento desde el Adviento, puedes bendecirlo ese día y dejar para la Nochebuena solo la última parte, cuando llega el Niño. Si lo ponen ya cerca de Navidad, hagan todo junto la noche del 24.

Arrullar y acostar al Niño Dios. En México, la Nochebuena tiene su propio rito de casa. Según la guía que publica Desde la Fe, el semanario de la Arquidiócesis Primada de México, la familia se reúne frente al nacimiento entre las once y las doce de la noche; el papá o la mamá guían; se lee el nacimiento de Jesús en san Lucas; luego dos personas, casi siempre los papás, mecen al Niño en una manta mientras los demás sostienen velitas y cantan un arrullo como «A la rorro niño»; después todos pasan a darle un beso y le hacen un ofrecimiento para el año que empieza, y al final se le acuesta en el pesebre con una oración. La bendición de arriba sigue ese orden (lectura, arrullo, beso, acostar) con una oración nuestra, y puede rezarse a cualquier hora que le acomode a tu familia, también antes de la cena.

Los padrinos del Niño. En muchas familias el Niño tiene padrino o madrina: lo arrulla y lo acuesta en Nochebuena y, el día de la Candelaria, fiesta de la Presentación del Señor, que cae el martes 2 de febrero de 2027, lo «levanta», lo viste y lo lleva a bendecir a la iglesia. En otras casas ese compromiso le toca a quien sacó el muñeco de la rosca de Reyes. Es una costumbre bonita, no una obligación: si en tu casa no hay padrinos, lo acuesta el más pequeño o quien guía la oración. La rosca, los tamales y la Candelaria se cuentan en el Día de Reyes.

¿Y el sacerdote? Si quieres, también puedes pedirle a un sacerdote o a un diácono que bendiga tu nacimiento o la imagen del Niño; pregunta cómo se hace en tu parroquia. Al final de la Misa de medianoche, dice el Directorio, puede haber un beso de los fieles a la imagen del Niño Jesús y su colocación en el nacimiento de la iglesia (n. 111). Pero la bendición que hace la familia es una bendición de verdad y basta para el nacimiento de tu casa. Llevar al Niño a bendecir el día de la Candelaria, como se acostumbra en México, no la corrige: se suma a ella.

Como se pueda. Nacimiento de barro, de palma, de papel o hecho por los niños, grande o con tres figuras: da igual. El papa Francisco escribió que no es importante cómo se prepara el pesebre; lo que importa es que le hable a nuestra vida (Admirabile signum, 10).

Después de la Nochebuena. Los Reyes Magos llegan al nacimiento con la Epifanía: el papa Francisco recuerda que se colocan cerca de esa fiesta (Admirabile signum, 9). En México la Misa de la Epifanía es en domingo; en 2027, el domingo 3 de enero de 2027. Muchas casas dejan el nacimiento puesto hasta la Candelaria, el 2 de febrero.

2 min de lectura

Para mucha gente, la Nochebuena es la noche más difícil del año: la primera sin papá, sin mamá o sin un hijo; la primera después de una separación; la de quien vive lejos de su tierra, la de quien está de guardia, internado o en un asilo; la de quien se peleó con los suyos y no sabe cómo regresar. Los villancicos y las luces pueden hacer más grande el silencio. Si es tu caso, esta página también es para ti.

La primera Navidad no fue una fiesta cómoda. María y José estaban lejos de su casa, no encontraron lugar, y la noticia les llegó primero a unos pastores que pasaban la noche en el campo, trabajando. El papa Francisco, mirando el cielo estrellado del nacimiento, escribe que Dios no nos deja solos en la oscuridad (Admirabile signum, 4). La «Oración para quien pasa la Navidad solo», arriba, está escrita para esa noche: no pide que la nostalgia desaparezca, sino que se la entrega a Jesús.

Si alguien murió este año. No hace falta fingir una alegría que no hay. Se puede encender una veladora junto al nacimiento, decir su nombre en la bendición de la mesa y, si quieres, rezar por esa persona una de las oraciones por los difuntos. También puedes pedir en la parroquia, con unos días de anticipación, que su nombre se recuerde en las intenciones de una Misa de Navidad.

Si vas a pasar la noche solo. Unas ideas sencillas. Ve a una de las Misas de Navidad, la de la noche del 24 o la del 25: ahí rezas con toda la Iglesia, aunque no tengas a nadie conocido al lado. Ponte de acuerdo con alguien de la familia para una videollamada a la hora de la cena y recen juntos la oración para Nochebuena. Pregunta en tu parroquia si hay una cena comunitaria o un grupo que visita enfermos y ancianos esos días: a veces ayudar a servir es la mejor manera de no estar solo. Y si hoy nada de eso es posible, la oración de arriba basta.

Si conoces a alguien que está solo. Una llamada la noche del 24 o un plato de la cena llevado la mañana del 25 valen más que muchos adornos. Eso también es una oración de Navidad.

Las Misas de Navidad: de la vigilia a la Misa de Gallo y la Misa del día

3 min de lecturaLa oración más importante de la Navidad es la Misa.

La oración más importante de la Navidad es la Misa. La Natividad del Señor, el 25 de diciembre, es una solemnidad y, en México, fiesta de precepto (día de guardar): la Conferencia del Episcopado Mexicano la incluye, junto con el 1 de enero, el 12 de diciembre y Corpus Christi, entre los días en que se va a Misa como en domingo. La liturgia de Navidad tiene cuatro Misas, cada una con su Evangelio:

La Misa de la vigilia, en la tarde del 24: Mateo 1,1-25, la genealogía de Jesús y el ángel que le habla a José.

La Misa de la noche, que muchos llaman Misa de Gallo: Lucas 2,1-14, el nacimiento en Belén y el canto de los ángeles. No tiene que ser a las doce. Muchas parroquias la celebran más temprano, y el propio papa León XIV celebró su primera Misa de Nochebuena, el 24 de diciembre de 2025, a las diez de la noche, hora de Roma.

La Misa de la aurora, temprano en la mañana del 25: Lucas 2,15-20, los pastores van de prisa y encuentran al Niño.

La Misa del día, el 25: Juan 1,1-18, el prólogo del Evangelio de san Juan, sobre la Palabra que se hizo carne.

Cualquiera de las cuatro cumple el precepto de Navidad, también la de la tarde del 24: el Código de Derecho Canónico dice que cumple quien asiste a Misa el día de la fiesta o el día anterior por la tarde (c. 1248 § 1).

Navidad 2026 cae en viernes. La Nochebuena, el 24 de diciembre de 2026, es jueves, y la Navidad es viernes. Ese día no hay abstinencia de carne: el Código pide la abstinencia los viernes que no coincidan con una solemnidad (c. 1251), y las normas de la Conferencia del Episcopado Mexicano dicen lo mismo. La Navidad es una solemnidad, así que el pavo del recalentado del 25 está permitido.

La Navidad dura más de un día. Después del 25 vienen la fiesta de la Sagrada Familia, el domingo 27 de diciembre de 2026; la solemnidad de Santa María, Madre de Dios, el 1 de enero, también fiesta de precepto en México, con la oración de fin de año la noche anterior; la Epifanía, el domingo 3 de enero de 2027; y el Bautismo del Señor, el domingo 10 de enero de 2027, que cierra el tiempo de Navidad. Las oraciones de esta página sirven para todas esas semanas.

Preguntas

¿Qué oración se reza en Navidad?

No hay una sola. La gran oración de la Iglesia en Navidad es la Misa, y en casa cada familia reza con sus palabras, dándole gracias a Dios por el nacimiento de Jesús y pidiéndole que encuentre lugar en la familia. En esta página tienes cuatro: la oración para Nochebuena en familia, la bendición de la mesa para la cena de Navidad, la bendición del nacimiento con la oración para acostar al Niño Dios y una oración para quien pasa la Navidad solo.

¿Cuál es la oración para la cena de Navidad?

Una bendición de la mesa que se dice antes de servir, con todos alrededor. La de esta página es a dos voces: quien guía da gracias por el nacimiento de Jesús en Belén, la «casa del pan», por las manos que prepararon la cena y por los que llegaron, pide pan para el que tiene hambre y recuerda a quien hace falta; todos responden «Bendícenos, Señor», «Te damos gracias, Señor» y «Amén». Sirve también para la comida del 25.

¿Qué oración se reza en Nochebuena?

La noche del 24 se reza en familia antes de la cena o antes de salir a la Misa de Gallo. La oración para Nochebuena de esta página le da gracias a Dios por su Hijo, pide perdón por lo que nos alejó, le hace lugar al Niño en la casa y recuerda a los que pasan la noche lejos o solos. En muchas casas de México la noche termina acostando al Niño Dios en el nacimiento, con su propia oración.

¿Cuál es una oración de Navidad corta?

«Señor Jesús, nacido en Belén, entra en nuestra casa y quédate con nosotros esta Navidad. Bendice a los que queremos y a los que hoy están solos. Amén.» También se puede rezar solo una línea de la oración para Nochebuena: «Con los ángeles de Belén te damos gloria.»

¿Cómo se acuesta al Niño Dios?

La noche del 24 la familia se reúne frente al nacimiento, se hace la señal de la cruz y se lee Lucas 2,1-14. Luego se arrulla al Niño en una manta, con velitas y un canto de arrullo, todos le dan un beso y, al final, su padrino o quien guía lo acuesta en el pesebre con una oración. Arriba tienes la oración de bendición y las dos líneas para acostarlo, que todos repiten.

¿Se puede bendecir el nacimiento sin sacerdote?

Sí. La Iglesia enseña que los laicos pueden presidir ciertas bendiciones, y deja al sacerdote y al diácono las que tocan más de cerca la vida sacramental (CIC 1669); el nacimiento de la casa lo bendice la familia, de preferencia la noche del 24: señal de la cruz, lectura de Lucas 2,1-14, una oración de bendición, el Niño Dios acostado en el pesebre y un Ave María. Si quieres, también puedes pedirle a un sacerdote o a un diácono que lo bendiga: esa bendición se suma a la de la familia.

¿Es obligatorio ir a misa el 25 de diciembre?

Sí. En México la Navidad es fiesta de precepto. Cumple quien va a cualquiera de las Misas de Navidad, también a la de la tarde o la noche del 24, porque el precepto se cumple el día de la fiesta o la tarde anterior (Código de Derecho Canónico, c. 1248 § 1). La Misa de Gallo cuenta.

¿Se puede comer carne el 25 de diciembre si cae en viernes?

Sí. En 2026 la Navidad cae en viernes, pero la abstinencia de los viernes no se guarda cuando el día coincide con una solemnidad (Código de Derecho Canónico, c. 1251), y la Navidad es una solemnidad.