Oración a Santa Rita de Casia

Oración

Oración a Santa Rita de Casia, abogada de los casos imposibles

La oración a Santa Rita que publica la Arquidiócesis de México, quién fue la esposa, madre, viuda y religiosa de Casia, la rosa y la espina, y cómo pedir su ayuda cuando un caso parece imposible

La oración a Santa Rita de Casia le pide a la santa, abogada de los casos desesperados e imposibles, que interceda ante Dios por el problema que te oprime el corazón. Su fiesta es el 22 de mayo, y ese día se bendicen rosas en su santuario de Casia y en muchas iglesias dedicadas a ella. En AngelGuard tienes la oración tal como la publica Desde la Fe, de la Arquidiócesis de México, la vida de Santa Rita y lo que enseña la Iglesia sobre pedir su ayuda.

Oh Santa Rita, abogada de los casos desesperados e imposibles,

con toda la confianza puesta en ti,

como gran intercesora ante Dios,

pido tu ayuda para solucionar un problema

que oprime dolorosamente mi corazón.

(INDIQUE AQUÍ LA GRACIA DESEADA)

Santa Rita, ayúdame, consuélame,

tú que sabes lo que es el dolor del corazón.

Por las atroces penas,

por las amargas lágrimas que santamente derramaste,

ven en mi ayuda.

Habla, ruega, intercede por mí (que no me atrevo a hacerlo)

al corazón de Dios, Padre de misericordia

y fuente de toda consolación,

y consígueme la gracia que te pido.

Estoy seguro(a) de que Dios te escuchará:

y yo me valdré de este favor

para mejorar mi vida y mis costumbres,

para cantar en la tierra y en el cielo

la Misericordia de Dios.

Padrenuestro, Avemaría y Gloria.

Oración a Santa Rita de Casia como la publica Desde la Fe, revista de la Arquidiócesis de México; oración devocional tradicional.

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La oración a Santa Rita, frase por frase

2 min de lecturaLa oración de arriba es la que publica Desde la Fe, la revista de la Arquidiócesis de México.

La oración de arriba es la que publica Desde la Fe, la revista de la Arquidiócesis de México. Es la forma más rezada en México y en buena parte de América Latina, con pequeñas diferencias de un devocionario a otro. Se dirige a Santa Rita, pero todo en ella apunta a Dios: ella intercede y Dios concede. Es lo que enseña la Iglesia sobre los santos: desde el cielo “no dejan de interceder por nosotros ante el Padre” por medio del único mediador, Cristo Jesús (CIC 956).

“Abogada de los casos desesperados e imposibles”. Un abogado no dicta la sentencia: habla en favor de alguien. Así la llama la gente desde hace siglos, porque Rita es la amiga a la que se acude cuando ya no se sabe a quién acudir.

“Como gran intercesora ante Dios”. Muchas estampas antiguas empiezan “Oh poderosa Santa Rita” y hablan de su “celestial poder”. Es el cariño de un pueblo que ha visto muchas veces la ayuda de Dios por medio de ella, y la versión de Desde la Fe lo dice con palabras más exactas: su fuerza es interceder. El Catecismo enseña que la intercesión de los santos es “su más alto servicio al plan de Dios”, y que podemos y debemos pedirles que recen por nosotros (CIC 2683).

“Tú que sabes lo que es el dolor del corazón”. Rita perdió a su esposo, asesinado, y poco después a sus dos hijos. No le hablas a alguien que mira el dolor desde lejos.

“Habla, ruega, intercede por mí (que no me atrevo a hacerlo)”. Hay días en que no te salen las palabras, o en que te da vergüenza pedir otra vez lo mismo. Esta línea es para esos días: le pides a Santa Rita que hable por ti al corazón de Dios, “Padre de misericordia y fuente de toda consolación”.

“Estoy seguro(a) de que Dios te escuchará”. No es la garantía de que pasará exactamente lo que pides. Es la confianza de que Dios escucha siempre, y de que Él sabe lo que nos hace falta antes de que se lo pidamos (CIC 2736).

“Me valdré de este favor para mejorar mi vida y mis costumbres”. La oración termina con un propósito. Lo que se recibe se vuelve conversión y alabanza, y por eso se cierra con un Padre nuestro, un Ave María y un Gloria.

¿Quién fue Santa Rita de Casia?

2 min de lecturaSanta Rita fue una mujer de la región de Umbría, en Italia, que vivió todos los estados de vida que podía vivir una mujer de su tiempo: fue hija, esposa, madre, viuda y religiosa agustina.

Santa Rita fue una mujer de la región de Umbría, en Italia, que vivió todos los estados de vida que podía vivir una mujer de su tiempo: fue hija, esposa, madre, viuda y religiosa agustina. Nació en Roccaporena, una aldea cerca de Casia, hacia 1381, según el santuario de Casia y la Orden de San Agustín (otra cronología, que sigue Vatican News, dice 1371). Su nombre de bautismo era Margarita; Rita es el diminutivo.

Sus padres eran campesinos sencillos, conocidos por saber poner paz. Muy joven, Rita se casó con Paolo di Ferdinando di Mancino. Eran años de rivalidades políticas y de odios entre familias, y su esposo estaba envuelto en ellos. Vatican News cuenta que Rita, con la oración, la sencillez y la paciencia, lo ayudó poco a poco a vivir de un modo más cristiano. Tuvieron dos hijos, Giangiacomo y Paolo Maria.

Paolo fue asesinado. Rita perdonó en su corazón a los asesinos y, según la tradición, escondió la camisa ensangrentada de su esposo para que sus hijos no crecieran con sed de venganza. Poco después, los dos muchachos murieron de una enfermedad. Viuda y sin hijos, Rita siguió rezando para que la familia de su esposo perdonara y para que no se derramara más sangre.

Pidió entrar en el monasterio agustino de Santa María Magdalena, en Casia, y la rechazaron: tal vez las religiosas temían recibir a la viuda de un hombre asesinado. Cuando las familias enemistadas hicieron las paces, por fin la admitieron. Allí vivió el resto de su vida en oración, penitencia y servicio a los ancianos, los enfermos y los pobres. Murió en la noche del 21 al 22 de mayo de 1457, según el santuario de Casia y la Orden de San Agustín (según la otra cronología, que sigue Vatican News, en 1447). Su cuerpo nunca fue sepultado y se venera en la basílica de Casia. El papa León XIII la canonizó el 24 de mayo de 1900.

Casi todo lo que sabemos de ella viene de la tradición que se recogió después de su muerte; por eso algunos detalles cambian de una fuente a otra. El santuario de Casia lo resume con sencillez: Rita no dejó escritos, sino el ejemplo de una vida sencilla.

Santa Rita y el matrimonio difícil

3 min de lecturaMuchas esposas le rezan a Santa Rita por su matrimonio, y tiene sentido: ella formó un hogar en medio de la violencia de su tiempo, y las letanías de su santuario la invocan como “ejemplo de esposa y madre” y “generosa en el perdón”.

Muchas esposas le rezan a Santa Rita por su matrimonio, y tiene sentido: ella formó un hogar en medio de la violencia de su tiempo, y las letanías de su santuario la invocan como “ejemplo de esposa y madre” y “generosa en el perdón”.

Las biografías no cuentan lo mismo de su esposo. La de Vatican News habla de un hombre envuelto en las peleas de su tiempo, al que Rita ayudó a vivir con más fe. Otras, muy difundidas en América Latina, como la del santoral de ACI Prensa, lo describen como un hombre de carácter violento con el que ella sufrió durante años. Las fuentes son tardías y no permiten saber con certeza lo que vivió dentro de su casa.

Lo que sí hay que decir con claridad es esto: la santidad de Rita no está en haber aguantado malos tratos, y nadie está llamado a imitarla en eso. El papa Francisco escribió que la violencia verbal, física y sexual contra las mujeres en algunos matrimonios “contradice la naturaleza misma de la unión conyugal” (Amoris laetitia, n. 54). Y recordó que “hay casos donde la separación es inevitable”, e incluso moralmente necesaria, cuando se trata de proteger al cónyuge más débil o a los hijos pequeños de “la prepotencia y la violencia” (Amoris laetitia, n. 241). El Catecismo admite la separación de los esposos cuando la convivencia se hace prácticamente imposible (CIC 1649).

Si tu matrimonio está herido por el silencio, el cansancio o una infidelidad, puedes ponerlo en manos de Dios con Santa Rita, como lo han hecho tantas personas antes que tú. Y si en tu casa hay miedo, rezar no te pide callar ni quedarte en peligro: protegerte y proteger a tus hijos también es lo que Dios quiere para ti, y pedir ayuda a alguien de confianza es parte de la oración. Perdonar, como perdonó Rita, es un camino del corazón que lleva su tiempo; no significa quedarte al alcance de quien te hace daño.

Señor Dios, que diste a Santa Rita

un corazón capaz de perdonar y de poner paz,

mira mi matrimonio y mi casa.

Tú conoces lo que nos ha herido

y lo que ya no sabemos decirnos.

Por intercesión de Santa Rita,

sana lo que se puede sanar,

danos paciencia, ternura y verdad,

y guárdanos, a mí y a los míos, de todo daño.

Dame luz para saber qué hacer

y valor para pedir ayuda cuando la necesite.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Amén.

Esta oración es un texto de AngelGuard para rezar después de la oración a Santa Rita; aquella está completa sin esta.

Y si eres viuda o viudo, Rita también es tuya. Ella conoció la casa vacía y la mesa con lugares de más. No te pide que olvides: te acompaña a seguir amando de otra manera y a rezar por los que ya se fueron.

La rosa, la espina y la vid: los signos de Santa Rita

2 min de lecturaSi tienes en casa una imagen de Santa Rita, seguramente la ves con hábito negro, un crucifijo en las manos, una herida en la frente y unas rosas.

Si tienes en casa una imagen de Santa Rita, seguramente la ves con hábito negro, un crucifijo en las manos, una herida en la frente y unas rosas. Cada uno de esos signos cuenta algo de su vida.

La espina. Rita le pidió a Cristo participar en su Pasión. Según la tradición, mientras rezaba absorta ante el Crucificado, recibió en la frente la herida de una espina de la corona de Jesús, y la llevó hasta su muerte; el epitafio de su sarcófago, en Casia, dice que la sufrió quince años. No es un adorno de la imagen: es el signo de una mujer que unió su dolor al de Cristo, y que por eso entiende el tuyo.

La rosa. En el invierno antes de morir, ya enferma, Rita le pidió a una prima que la visitaba que le trajera una rosa y dos higos del huerto de su casa en Roccaporena. Era enero; la prima pensó que la enfermedad la hacía delirar, pero encontró la rosa y los higos. Para Rita fueron un signo de la bondad de Dios, que había recibido en el cielo a su esposo y a sus hijos. Por eso la rosa es su símbolo. El 22 de mayo, al final de la Misa solemne en Casia, los peregrinos levantan sus rosas para recibir la bendición y se las llevan a casa, para compartir la bendición con su familia, como cuenta el propio santuario. Muchas iglesias dedicadas a Santa Rita bendicen rosas ese día.

La vid. Se cuenta que, durante su noviciado, la abadesa le mandó regar todos los días un tronco seco para probar su humildad, y que su obediencia fue premiada con una vid llena de vida.

Una rosa bendita, una imagen, una veladora encendida: son formas bonitas de la piedad del pueblo, y la Iglesia las acoge como parte de su vida (CIC 1674). Guárdalas como lo que son, signos que te llevan a rezar. La rosa bendita te dirá lo mismo que le dijo a Rita: que Dios puede hacer florecer lo que parecía muerto.

¿Por qué Santa Rita es la santa de lo imposible?

2 min de lecturaPorque en su vida pasó lo que parecía imposible: la paz entre familias enemistadas, el perdón en lugar de la venganza, la puerta del monasterio que se abrió después de cerrarse.

Porque en su vida pasó lo que parecía imposible: la paz entre familias enemistadas, el perdón en lugar de la venganza, la puerta del monasterio que se abrió después de cerrarse. Y porque, como explica Vatican News, por su intercesión se han resuelto muchas situaciones que parecían no tener esperanza.

Detrás del título está la fe de la Virgen en la Anunciación. Así tradujo Félix Torres Amat en 1823 las palabras del ángel a María; las copiamos con la ortografía de entonces: «porque para Dios nada es imposible» (Lc 1,37; Torres Amat, La Sagrada Biblia, Nuevo Testamento, tomo I, Madrid, 1823, p. 134).

¿Cuál es la oración más poderosa a Santa Rita? La que le rezas con el corazón abierto, el día que más la necesitas y los que siguen, con tus palabras o con las de la oración de arriba. Su fuerza no está en la fórmula. Ninguna oración obliga a Dios, y el Catecismo llama superstición a atribuir la eficacia de las oraciones “a la sola materialidad” de sus palabras, sin las disposiciones del corazón (CIC 2111). Lo que sí existe es la confianza de pedir con perseverancia, de la mano de una amiga de Dios que conoce el dolor por dentro.

Por eso no hace falta rezarla un número exacto de veces ni reenviarla a nadie para que “funcione”. Dar gracias en público por un favor recibido es una costumbre bonita; volverlo una condición, no. Y si lo que pides no llega como lo esperabas, el Catecismo cita a un monje antiguo, Evagrio: “No pretendas conseguir inmediatamente lo que pides” (CIC 2737). A veces cambia el caso; a veces cambias tú, y Dios te da fuerza para atravesar lo que no pasa.

Cómo rezar la oración y la novena a Santa Rita

2 min de lecturaPuedes rezarla cualquier día, en el templo, en tu casa o en el camino.

Puedes rezarla cualquier día, en el templo, en tu casa o en el camino. Un orden sencillo:

  1. Haz la señal de la cruz.
  2. Reza la oración de arriba despacio. Donde se indica, dile a Santa Rita, con palabras sencillas, la gracia que pides.
  3. Reza un Padre nuestro, un Ave María y un Gloria, como pide la propia oración.
  4. Si quieres, termina con la oración a Dios que está más abajo.

La novena. Muchas parroquias rezan la novena del 13 al 21 de mayo para llegar a la fiesta del 22; en Casia, los nueve días antes de la fiesta se celebran en la basílica. Puedes rezarla en cualquier época del año: nueve días seguidos, la misma oración y la misma intención. Si un día no puedes, no empieces de nuevo; reza ese día junto con el siguiente. Y si tu petición tiene que ver con alguien que te hirió, pide también, sin prisa, la gracia que fue el gran milagro de la vida de Rita: perdonar.

Los quince jueves. El santuario de Casia propone además los Quince Jueves de Santa Rita: quince semanas de oración, cada jueves con su propia intención, como la familia, la paz o la enfermedad.

Dios de misericordia,

que diste a Santa Rita la fuerza de perdonar

y de esperar cuando todo parecía perdido,

mira lo que hoy pongo en tus manos.

Por su intercesión, dame paz en el corazón,

valor para hacer lo que me toca

y confianza en tu voluntad.

Quita de mí lo que me impide recibir tu gracia

y haz florecer lo que parece perdido.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Amén.

Esta oración es un texto de AngelGuard. Si lo que pides es muy difícil, también puedes acudir a la oración a San Judas Tadeo, patrono de los casos difíciles y desesperados.

Preguntas

¿Cuál es la oración a Santa Rita para casos imposibles?

La más rezada empieza: “Oh Santa Rita, abogada de los casos desesperados e imposibles, con toda la confianza puesta en ti, como gran intercesora ante Dios, pido tu ayuda…”. Después se dice la gracia que se pide y se termina con un Padre nuestro, un Ave María y un Gloria. El texto completo, como lo publica la Arquidiócesis de México, está al inicio de esta página.

¿Cuándo es el día de Santa Rita de Casia?

El 22 de mayo, día de su muerte. La novena se suele rezar del 13 al 21 de mayo, y el día de la fiesta se bendicen rosas en Casia y en muchas iglesias dedicadas a ella.

¿De qué es patrona Santa Rita?

Se la invoca como abogada de los casos imposibles y desesperados. Por su propia vida de esposa, madre, viuda y religiosa, muchas personas le confían también su matrimonio, su familia y la viudez.

¿Santa Rita sufrió violencia de su esposo?

Algunas biografías populares lo cuentan así; otras, como la de Vatican News, hablan de un esposo envuelto en las peleas de su tiempo a quien ella ayudó a vivir con más fe. Las fuentes no permiten saberlo con certeza. En cualquier caso, su santidad no está en haber aguantado malos tratos, y la Iglesia no pide a nadie quedarse en peligro dentro de su casa (Amoris laetitia, n. 241).

¿Hay una oracion a santa rita que nunca falla?

No como una fórmula: ninguna oración obliga a Dios, y atribuir su eficacia solo a las palabras es superstición (CIC 2111). Lo que no falla es esto: los santos interceden por nosotros ante Dios (CIC 2683), y Dios escucha siempre y responde a su modo y a su tiempo. No hace falta reenviar la oración ni rezarla un número exacto de veces.

¿Por qué se bendicen rosas el día de Santa Rita?

Por la rosa que, según la tradición, floreció en pleno enero en el huerto de su casa poco antes de su muerte, cuando ella la pidió desde su lecho de enferma. Para Rita fue un signo de la bondad de Dios. La rosa bendita se lleva a casa como recuerdo de que Dios puede hacer florecer lo que parecía muerto.