
Oración
Oración de la noche: el examen, las Completas y el día entregado a Dios
Un orden sencillo para terminar el día con Dios, siguiendo las Completas de la Iglesia: acción de gracias, examen de conciencia, acto de contrición, los salmos de la noche y la bendición
La oración de la noche es el momento de devolverle el día a Dios antes de dormir: se le dan gracias, se repasa el día en un examen de conciencia, se pide perdón y se descansa en sus manos. La Iglesia la reza en las Completas, la última hora de la Liturgia de las Horas. En AngelGuard tienes un orden sencillo para rezarla en casa con los pasos de las Completas: el examen, los salmos de la noche y la bendición final.
Cómo rezarla
Antes de acostarte, a solas o en familia; toma unos diez minutos. Sigue los pasos de las Completas, la oración con la que la Iglesia termina el día.
Señal de la Cruz
Por la señal de la santa Cruz,
de nuestros enemigos,
líbranos, Señor, Dios nuestro.
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Invocación
Señor, aquí estoy al final de este día.
Ven a mi encuentro y quédate conmigo esta noche.
Gloria
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
Examen de la noche
Se guarda un momento de silencio y se repasa el día con Dios, sin prisa.
Gracias, Señor, por lo bueno de este día. (Se nombra en silencio.)
Dame luz para ver mi día como tú lo ves.
Recorro contigo las horas: lo que pensé, lo que dije, lo que hice y lo que dejé de hacer. (Silencio.)
Perdóname lo que hoy no fue amor.
Mañana, con tu gracia, quiero empezar de nuevo.
Acto de contrición
Señor mío, Jesucristo, Dios y Hombre verdadero,
me pesa de todo corazón haberte ofendido;
propongo firmemente nunca más pecar,
apartarme de todas las ocasiones de pecado, confesarme y cumplir la penitencia.
Te ofrezco, Señor, mi vida, obras y trabajos en satisfacción de todos mis pecados.
Amén.
Salmo y cántico
Se lee despacio el final del Salmo 4 o el cántico de Simeón (Lc 2,29-32); los dos están más abajo, en el capítulo «Los salmos de la noche». Luego se dice:
En tus manos, Señor, pongo mi vida esta noche.
Tú me has rescatado; en ti descanso.
Oración
Señor Dios nuestro,
te devuelvo este día con todo lo que fue:
lo que hice bien, para que lo bendigas;
lo que hice mal, para que lo perdones;
y lo que quedó pendiente, para que lo cuides mientras duermo.
Visita esta casa y aleja de ella las asechanzas del enemigo;
que tus santos ángeles habiten en ella y nos guarden en paz,
y que tu bendición esté siempre con nosotros.
Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
Bendición
El Señor todopoderoso nos conceda una noche tranquila y una muerte santa. Amén.
A la Virgen
Se termina con la Salve o con un Ave María.
Ave María
Dios te salve, María,
llena eres de gracia,
el Señor es contigo;
bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María,
Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Texto AngelGuard: el orden, el examen y las oraciones de la noche, siguiendo los pasos de las Completas; la colecta y la bendición, traducidas por AngelGuard del latín tradicional. La señal de la cruz, el Gloria, el acto de contrición y el Ave María, como los publica Desde la Fe, revista de la Arquidiócesis de México.
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¿Qué es la oración de la noche de la Iglesia? Las Completas
2 min de lecturaLas Completas son la última oración del día en la Liturgia de las Horas: la que se reza antes de acostarse, aunque ya sea pasada la medianoche.
Las Completas son la última oración del día en la Liturgia de las Horas: la que se reza antes de acostarse, aunque ya sea pasada la medianoche. Su nombre viene de que “completan” el día. La Ordenación general de la Liturgia de las Horas describe sus pasos (nn. 84-92), y son los que sigue el orden de arriba:
- La invocación inicial y el Gloria.
- El examen de conciencia, que la Iglesia recomienda hacer justo al principio; en común se hace en silencio o con un acto penitencial.
- Un himno.
- Los salmos de confianza: el Salmo 4 y el 133 en la noche del sábado, el Salmo 90 en la del domingo, y otros parecidos el resto de la semana (con la numeración de la Vulgata).
- Una lectura breve y el responsorio «En tus manos».
- El cántico de Simeón, que la Ordenación llama la culminación de toda la Hora.
- La oración final y la bendición, que se dice aunque se rece a solas.
- Una antífona a la Virgen, como la Salve.
Las Completas no son solo para sacerdotes y religiosos. El Catecismo recuerda que la Liturgia de las Horas está llamada a ser la oración de todo el Pueblo de Dios, y que se recomienda a los laicos rezarla con los sacerdotes, reunidos entre sí “e incluso solos” (CIC 1175). Entre los ritmos diarios de oración que propone la tradición de la Iglesia están la oración de la mañana y la de la tarde (CIC 2698).
El orden de esta página no sustituye al libro de la Liturgia de las Horas: es una forma sencilla, para la casa, que sigue sus mismos pasos. Si quieres rezar las Completas enteras, tu parroquia te puede orientar sobre el libro o la aplicación aprobada en tu país.
¿Cómo hacer el examen de conciencia antes de dormir?
2 min de lecturaCon calma, en unos cinco minutos, recorriendo el día con Dios en cinco pasos: dar gracias, pedir luz, repasar el día, pedir perdón y proponerte empezar de nuevo.
Con calma, en unos cinco minutos, recorriendo el día con Dios en cinco pasos: dar gracias, pedir luz, repasar el día, pedir perdón y proponerte empezar de nuevo. Es el examen que San Ignacio de Loyola enseña en sus Ejercicios espirituales (n. 43), y el que sigue el orden de arriba.
- Dar gracias. Empieza por lo bueno: una conversación, un trabajo terminado, alguien que te ayudó, la comida en la mesa. El examen no empieza por las faltas, sino por los dones.
- Pedir luz. Pide al Espíritu Santo que te deje ver el día como Dios lo ve, sin justificarte y sin hundirte.
- Repasar el día. Recorre las horas, desde que te levantaste: lo que pensaste, lo que dijiste, lo que hiciste y lo que dejaste de hacer. El Catecismo sugiere examinarse a la luz de la Palabra de Dios, de los Mandamientos y del Sermón de la Montaña (CIC 1454).
- Pedir perdón. Aquí va el acto de contrición. Si descubres un pecado grave, propón confesarte pronto.
- Empezar de nuevo. Escoge una sola cosa concreta para mañana: llamar a alguien, pedir una disculpa, cuidar tu manera de hablar.
El Catecismo cuenta el examen de conciencia entre los caminos de la conversión de cada día, junto con los gestos de reconciliación y la atención a los pobres (CIC 1435). No es un tribunal ni un ejercicio para sentirte mal. Si te cuesta dormir por los escrúpulos, no alargues el examen: deja tus faltas en manos de Dios y habla de ellas en tu próxima confesión.
Los salmos de la noche: Salmo 4, «En tus manos» y el cántico de Simeón
2 min de lecturaLos salmos de las Completas son salmos de confianza: los rezaba el pueblo de Israel y los rezó Jesús.
Los salmos de las Completas son salmos de confianza: los rezaba el pueblo de Israel y los rezó Jesús. Te los damos en la traducción de Félix Torres Amat, de la Vulgata latina, copiados de la página impresa con la ortografía de entonces. Las palabras en cursiva son las que Torres Amat añadió para aclarar el sentido.
Salmo 4. Tiene el mismo número en la Vulgata y en las Biblias de hoy, aunque sus versículos van uno adelante: estos son el 8 y el 9 en una Biblia moderna. Es el salmo de la noche del sábado, y termina así:
«mas yo, Dios mio, dormiré en paz, y descansaré en tus promesas: porque tú, ó Señor, solo tú has asegurado mi esperanza» (Sal 4,9-10; Torres Amat, La Sagrada Biblia, tomo IV, Madrid, 1825, p. 9)
«En tus manos». El responsorio de las Completas está tomado del Salmo 30 de la Vulgata (31 en las Biblias de hoy), las palabras que Jesús rezó en la cruz (Lc 23,46):
«En tus manos encomendaré mi espiritu: tú me has redimido, ó Señor Dios de la verdad» (Sal 30,6; Torres Amat, tomo IV, p. 38)
El cántico de Simeón. Es la oración del anciano Simeón cuando tuvo en brazos al Niño Jesús en el templo, y la Iglesia la reza cada noche:
«Ahora, Señor, ahora sí que sacas en paz de este mundo á tu siervo, segun tu promesa; porque ya mis ojos han visto al Salvador que nos has dado: al cual tienes destinado para que, espuesto á la vista de todos los pueblos, sea luz brillante que ilumine á los gentiles, y la gloria de tu pueblo de Israel» (Lc 2,29-32; Torres Amat, Nuevo Testamento, tomo I, Madrid, 1823, p. 139)
El otro gran salmo de la noche, el que la Iglesia reza el domingo, es el Salmo 90 de la Vulgata, el 91 de las Biblias de hoy. Lo tienes completo, en la misma traducción, en la página del Salmo 91.
Entregar el día a Dios y dormir en paz
2 min de lecturaRezar en la noche es devolverle a Dios el día tal como fue, con lo bueno, lo malo y lo pendiente, y dormir confiando en que Él sigue despierto.
Rezar en la noche es devolverle a Dios el día tal como fue, con lo bueno, lo malo y lo pendiente, y dormir confiando en que Él sigue despierto. El Salmo 4 lo dice con una imagen sencilla: duerme en paz quien ha puesto su esperanza en el Señor.
Muchas veces la noche es el momento en que vuelven las preocupaciones: el trabajo, la salud, un hijo, una deuda. El Catecismo recuerda que el tiempo está en las manos del Padre, y que a Dios lo encontramos en el presente, “ni ayer ni mañana, sino hoy” (CIC 2659). La oración de la noche no resuelve los problemas, pero los pone en su lugar: en las manos de Dios, que mañana te dará la gracia para ese día.
¿Por qué la bendición pide “una muerte santa”? No es para asustarnos, ni le quita peso al dolor de quien ha perdido a alguien. La Iglesia nos anima a prepararnos para la hora de nuestra muerte, como pedimos en cada Ave María (CIC 1014). Cada noche es un pequeño ensayo de esa entrega final: me duermo en las manos de Dios, como quisiera morir en ellas. Por eso las Completas terminan con la paz de Simeón, que ya puede irse tranquilo porque ha visto al Salvador.
Esta oración es la de la Iglesia al final del día. Si lo que te quita el sueño es el miedo, las pesadillas o la necesidad de pedir protección para tu casa, tienes además una oración para dormir pensada para eso.
La oración de la noche en familia
1 min de lecturaEn familia, la oración de la noche puede durar cinco minutos y quedarse para toda la vida.
En familia, la oración de la noche puede durar cinco minutos y quedarse para toda la vida. Basta reunirse un momento antes de que los niños se duerman, hacer la señal de la cruz y seguir unos pasos sencillos.
- Tres preguntas para el examen de los niños: ¿qué fue lo mejor de hoy?, ¿a quién tienes que pedirle perdón?, ¿por quién quieres rezar?
- Un acto de contrición corto, que se aprende de memoria escuchándolo cada noche.
- Una oración al Ángel de la Guarda. La tienes en la página de la oración al Ángel de la Guarda.
- Un Ave María o la Salve, como terminan las Completas. La Salve completa está en Dios te salve, Reina y Madre.
- La bendición de los papás. En muchas casas, el papá o la mamá traza una cruz en la frente de cada hijo antes de dormir. Es un gesto pequeño que los hijos recuerdan siempre.
Si un día se puede más, un misterio del Rosario es una buena manera de terminar. Y si un día no se puede nada, una señal de la cruz y un “gracias, Señor” también son oración.
Preguntas
¿Qué oración se reza antes de dormir?
La Iglesia reza las Completas, la última hora de la Liturgia de las Horas. En casa se puede rezar un orden sencillo con sus mismos pasos: la señal de la cruz, un examen de conciencia, el acto de contrición, un salmo de confianza como el Salmo 4, una oración final, la bendición y un Ave María o la Salve.
¿Qué son las Completas?
Son la oración de la Iglesia al terminar el día, la última de la Liturgia de las Horas. Empiezan con un examen de conciencia, siguen con salmos de confianza, una lectura breve, el responsorio «En tus manos» y el cántico de Simeón, y terminan con una oración, la bendición y una antífona a la Virgen.
¿Los laicos pueden rezar las Completas?
Sí. El Catecismo recuerda que la Liturgia de las Horas está llamada a ser la oración de todo el Pueblo de Dios y recomienda que los laicos la recen con los sacerdotes, entre sí o incluso solos (CIC 1175).
¿Cómo hago un examen de conciencia en la noche?
En cinco pasos, como enseña San Ignacio de Loyola: da gracias por lo bueno del día, pide luz al Espíritu Santo, repasa lo que pensaste, dijiste e hiciste, pide perdón con el acto de contrición y propón una cosa concreta para mañana. Bastan unos minutos.
¿Por qué en la noche se pide «una muerte santa»?
Porque la Iglesia nos anima a prepararnos para la hora de nuestra muerte (CIC 1014). No es una petición triste: cada noche nos dormimos en las manos de Dios, como queremos morir en ellas, con la paz de Simeón, que ya había visto al Salvador.
¿Hay una oracion de la noche corta para rezar en familia?
Sí: la señal de la cruz, tres preguntas para repasar el día (lo mejor de hoy, a quién pedir perdón, por quién rezar), un acto de contrición corto, la oración al Ángel de la Guarda y un Ave María. Son cinco minutos y se pueden rezar con niños pequeños.







