Una encina en lo alto de un cerro, de noche, con un rosario sobre una piedra rodeada de velas encendidas

Oración

Virgen de Fátima: historia, mensaje y las oraciones de Fátima

Quién es la Virgen de Fátima, qué pasó en 1917 con Lucía, Francisco y Jacinta, qué pidió, y las oraciones de Fátima completas, del «¡Oh Jesús mío!» del Rosario a las oraciones del Ángel

La Virgen de Fátima es la Virgen María, que según el relato de tres niños pastores, Lucía, Francisco y Jacinta, se les apareció seis veces en Fátima, Portugal, entre el 13 de mayo y el 13 de octubre de 1917, y les pidió rezar el rosario todos los días por la paz.

Oración a la Virgen de Fátima

Virgen de Fátima, Señora del Rosario,

que pediste a tres niños rezar por la paz,

enséñanos a rezar como ellos.

Ruega por nosotros y por nuestra familia,

y por los que están más lejos de Dios.

Que tu Inmaculado Corazón sea nuestro refugio

y el camino que nos lleve hasta Dios.

Amén.

La oración de Fátima, después del Gloria de cada misterio

¡Oh Jesús mío!, perdona nuestros pecados; líbranos del fuego del infierno. Lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de Tu misericordia.

Oración del perdón, que enseñó el Ángel (1916)

Dios mío, yo creo, adoro, espero y te amo.

Te pido perdón por los que no creen,

no adoran, no esperan y no te aman.

Oración del Ángel a la Santísima Trinidad (1916)

Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo,

te adoro profundamente

y te ofrezco el preciosísimo Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad de Jesucristo,

presente en todos los sagrarios de la tierra,

en reparación de los ultrajes, sacrilegios e indiferencias

con que él mismo es ofendido.

Y por los méritos infinitos de su Santísimo Corazón

y del Corazón Inmaculado de María,

te pido la conversión de los pobres pecadores.

Oración eucarística (13 de mayo de 1917)

Oh Santísima Trinidad, yo te adoro.

Dios mío, Dios mío, yo te amo en el Santísimo Sacramento.

Oración del sacrificio (13 de julio de 1917)

Oh Jesús, es por tu amor,

por la conversión de los pecadores

y en reparación por los pecados cometidos contra el Inmaculado Corazón de María.

La jaculatoria de santa Jacinta

Dulce Corazón de María, sé la salvación mía.

Traducción AngelGuard del portugués de la hermana Lucía (Memorias, IV Memoria) para las oraciones del Ángel, la eucarística y la del sacrificio, y de la jaculatoria de santa Jacinta; la jaculatoria «¡Oh Jesús mío!», como la publica Desde la Fe, revista de la Arquidiócesis de México. Oración a la Virgen de Fátima: texto AngelGuard (2026), propio; las demás son oraciones tradicionales de Fátima.

La Virgen de Fátima es la Virgen María, que según el relato de tres niños pastores, Lucía, Francisco y Jacinta, se les apareció seis veces en Fátima, Portugal, entre el 13 de mayo y el 13 de octubre de 1917, y les pidió rezar el rosario todos los días por la paz. La Iglesia aprobó las apariciones en 1930. De Fátima viene la oración «¡Oh Jesús mío!, perdona nuestros pecados…», que se reza después de cada misterio del Rosario. En AngelGuard tienes todas las oraciones de Fátima, con su historia y cómo rezarlas.

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¿Quién es la Virgen de Fátima?

2 min de lectura

La Virgen de Fátima es la Virgen María, llamada con el nombre del lugar donde, según el relato de tres niños pastores, se les apareció seis veces entre el 13 de mayo y el 13 de octubre de 1917: la Cova da Iria, un terreno de pastoreo de la parroquia de Fátima, en el centro de Portugal. En la última aparición dijo quién era: «Soy la Señora del Rosario». Por eso su santuario se llama Santuario de Nuestra Señora del Rosario de Fátima, y por eso su mensaje gira alrededor del rosario.

Los tres videntes eran primos y vivían en Aljustrel, una aldea de la parroquia: Lucía de Jesús dos Santos, de diez años, y los hermanos Francisco y Jacinta Marto, de ocho y siete. Cuidaban las ovejas de sus familias, en plena Primera Guerra Mundial. Lo que pidió la Señora a esos niños es lo que hoy pide Fátima a cualquiera: rezar el rosario todos los días por la paz, ofrecer a Dios pequeños sacrificios por los demás y dejar de ofenderlo.

La Iglesia aprobó las apariciones en 1930. Después de un proceso canónico en el que se interrogó a Lucía, el obispo de Leiria, José Alves Correia da Silva, declaró el 13 de octubre de ese año «dignas de crédito» las visiones de los niños en la Cova da Iria, según la cronología que publica el Santuario de Fátima. Desde entonces los papas han peregrinado allí: san Pablo VI en 1967, san Juan Pablo II en 1982, 1991 y 2000, Benedicto XVI en 2010 y Francisco en 2017 y 2023.

Fátima es lo que la Iglesia llama una revelación privada. El Catecismo explica que estas revelaciones no pertenecen al depósito de la fe y que su función es ayudar a vivir la Revelación de Cristo «más plenamente en una cierta época de la historia» (CIC 67). Por eso ningún católico está obligado a creer en Fátima. En el comentario que acompañó la publicación del secreto, en el año 2000, el cardenal Joseph Ratzinger lo dijo con sencillez: un mensaje así «es una ayuda que se ofrece, pero no es obligatorio hacer uso de la misma». La prueba de que es buena ayuda es que lleva a Cristo, y eso es lo que hacen todas las oraciones de esta página.

Las apariciones de Fátima: del Ángel en 1916 al milagro del sol en 1917

4 min de lecturaAntes de la Virgen vino un ángel.

Antes de la Virgen vino un ángel. Lucía cuenta en sus Memorias que en 1916 un ángel se apareció tres veces a los niños: en la primavera y en el otoño en la Loca do Cabeço, una cueva de rocas en un cerro cercano, y en el verano junto al pozo de la casa de Lucía. La primera vez les dijo: «No teman. Soy el Ángel de la Paz», se arrodilló con la frente en el suelo y les enseñó la oración del perdón. En la segunda se presentó como el ángel de la guarda de Portugal y les pidió oraciones y sacrificios. En la tercera traía un cáliz y una hostia, les enseñó la oración a la Santísima Trinidad y les dio la comunión. Lucía lo dejó por escrito en sus Memorias de 1937 y 1941.

Las apariciones de la Virgen fueron seis, en 1917, el día 13 de cada mes, salvo en agosto. Las resumimos con nuestras palabras a partir del relato de Lucía y de la narrativa del Santuario de Fátima.

  • 13 de mayo. En la Cova da Iria, sobre una pequeña encina, los niños ven a una Señora «más brillante que el sol». Les dice que es del cielo y les pide volver seis meses seguidos, el día 13, a la misma hora. Les pregunta si quieren ofrecerse a Dios para la conversión de los pecadores, y ellos dicen que sí. Al despedirse les pide: «Recen el rosario todos los días, para alcanzar la paz para el mundo y el fin de la guerra».
  • 13 de junio. Ante unas cincuenta o sesenta personas, la Señora habla de su Inmaculado Corazón y consuela a Lucía, que tendrá que quedarse sola en la tierra: «Mi Inmaculado Corazón será tu refugio y el camino que te conducirá hasta Dios».
  • 13 de julio. Es la aparición del secreto. Ese día la Señora les enseña la oración del sacrificio y les pide decir, al rezar el rosario, la oración después de cada misterio. Promete para octubre un milagro «que todos verán, para que crean».
  • 19 de agosto. El día 13 los niños no pudieron ir: el administrador del municipio de Vila Nova de Ourém se los llevó a su casa y los retuvo hasta el 15; según Lucía, los presionaron para que contaran el secreto. La Virgen se les aparece el 19 en Valinhos, cerca de su aldea: «Recen, recen mucho y hagan sacrificios por los pecadores».
  • 13 de septiembre. Ya son miles los que acuden. La Señora vuelve a pedir el rosario por el fin de la guerra y modera la penitencia de los niños, que llevaban puesta una cuerda como sacrificio: Dios está contento con sus sacrificios, les dice, pero no quiere que duerman con ella.
  • 13 de octubre. Acude una multitud que el santuario calcula entre 50.000 y 70.000 personas. La Señora dice: «Soy la Señora del Rosario», pide una capilla en ese lugar y que se siga rezando el rosario todos los días, y añade con tristeza: «Que no ofendan más a Nuestro Señor, que ya está muy ofendido».

El milagro del sol. Ese 13 de octubre, al terminar la aparición, muchos de los presentes contaron que vieron moverse el sol de una manera que nadie supo explicar. El diario de Lisboa O Século publicó el 15 de octubre la crónica de su enviado, Avelino de Almeida, que escribió que el sol tembló e hizo movimientos bruscos y que «bailó», según la expresión de los campesinos. Ningún católico está obligado a creer en ese fenómeno: lo que el obispo declaró «dignas de crédito» en 1930, tras el proceso canónico, fueron las visiones de los niños.

Qué pasó con los pastorcitos. Francisco y Jacinta enfermaron en la epidemia de gripe de 1918. Francisco murió en su casa el 4 de abril de 1919, con diez años; Jacinta, en un hospital de Lisboa el 20 de febrero de 1920, con nueve. San Juan Pablo II los beatificó en Fátima el 13 de mayo de 2000, y el papa Francisco los canonizó allí el 13 de mayo de 2017, en el centenario. Fue la primera vez que la Iglesia reconoció las virtudes heroicas de niños que no murieron mártires. Lucía se hizo religiosa, primero con las religiosas Doroteas y desde 1948 en el Carmelo de Coimbra; por encargo de su obispo escribió sus Memorias, de donde vienen casi todas las palabras de esta página. Murió el 13 de febrero de 2005, con 97 años, y en 2023 el papa Francisco la declaró venerable.

El mensaje de Fátima y el secreto, sin sensacionalismo

3 min de lecturaEl mensaje de Fátima se resume en cuatro palabras: oración, conversión, reparación y confianza.

El mensaje de Fátima se resume en cuatro palabras: oración, conversión, reparación y confianza. Lucía le dijo una vez al cardenal Ratzinger que, cuanto más lo pensaba, más claro veía que el objetivo de todas las apariciones era hacer crecer en la fe, la esperanza y la caridad, y que todo lo demás solo servía para eso. Es una buena clave para leerlo.

Oración. La Señora pidió el rosario en cada una de las seis apariciones, y lo pidió todos los días. San Juan Pablo II recordó las apariciones de Lourdes y de Fátima como ejemplos de cómo la Madre de Cristo ha invitado al pueblo de Dios a esta oración contemplativa (Rosarium Virginis Mariae, 7). Con el rosario vienen las oraciones cortas de esta página, que se pueden decir en cualquier momento.

Conversión y reparación. El Ángel y la Virgen pidieron a los niños ofrecer oraciones y sacrificios por los pecadores y en reparación por las ofensas a Dios. Reparar es devolver amor donde hubo desprecio. No se trata de buscar sufrimiento: la misma Señora frenó a los niños cuando su penitencia se volvió excesiva.

Confianza. La promesa de junio, «mi Inmaculado Corazón será tu refugio y el camino que te conducirá hasta Dios», no pone a María en el centro: la presenta como camino hacia Dios. En 1925, ya postulante de las religiosas Doroteas en Pontevedra, Lucía contó otra aparición en la que se le pidió la devoción de los cinco primeros sábados: durante cinco meses seguidos, el primer sábado, confesarse, comulgar, rezar el rosario y acompañar a la Virgen quince minutos meditando los misterios, en reparación.

El secreto, en pocas palabras. El 13 de julio de 1917 los niños recibieron un secreto en tres partes. Lucía escribió las dos primeras en 1941: una visión del infierno, que les hizo entender lo que está en juego cuando se habla de salvar almas, y el anuncio de que, si no se dejaba de ofender a Dios, vendría otra guerra peor, con la petición de consagrar Rusia al Inmaculado Corazón de María. La tercera parte la escribió en 1944 y la Santa Sede la publicó completa el 26 de junio de 2000: una visión simbólica de un obispo vestido de blanco que sube a una montaña hacia una cruz entre los mártires. Sobre ella hay muchas teorías; la Iglesia ha dicho lo suficiente para no perderse en ellas.

En su comentario oficial, el cardenal Ratzinger explica que la visión no es «una película anticipada del futuro» que nada pudiera cambiar, sino una llamada a la libertad del hombre, y que la palabra clave del secreto es el triple grito del ángel: «¡Penitencia, Penitencia, Penitencia!», que recuerda el comienzo del Evangelio (Mc 1,15). En cuanto a la consagración, el documento recoge la carta de Lucía del 8 de noviembre de 1989 que confirma que quedó hecha como la Virgen la había pedido el 25 de marzo de 1984, cuando san Juan Pablo II consagró el mundo a su Inmaculado Corazón. San Juan Pablo II, herido de bala en la plaza de San Pedro el 13 de mayo de 1981, aniversario de la primera aparición, dijo que una «mano materna» había guiado la trayectoria de la bala. Y el 25 de marzo de 2022, con la guerra en Ucrania, el papa Francisco consagró al Inmaculado Corazón de María a la humanidad entera, y por su nombre a Rusia y a Ucrania, unido a los obispos de todo el mundo. El mensaje, al final, es de esperanza: rezar y convertirse cambia las cosas.

Las oraciones de Fátima, una por una

3 min de lecturaSon seis textos breves, y arriba tienes además una oración nuestra a la Virgen de Fátima, hecha con sus palabras.

Son seis textos breves, y arriba tienes además una oración nuestra a la Virgen de Fátima, hecha con sus palabras. Cinco nacieron de las apariciones del Ángel y de la Virgen, según el relato de Lucía, y el sexto es la jaculatoria que más repetía Jacinta. Casi todos se dirigen a Dios: Fátima enseña a rezar con María, no en lugar de Dios.

La oración de Fátima: «¡Oh Jesús mío!». Es la más conocida, la que se dice en el Rosario. Según el relato de Lucía, el 13 de julio de 1917 la Virgen pidió a los pastorcitos decir después de cada misterio: «Oh Jesús mío, perdónanos, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas». Así lo publica el Santuario de Fátima. En México y en buena parte de América Latina se reza con dos pequeñas diferencias: «perdona nuestros pecados» y un final que dice «…de Tu misericordia». Es la forma que tienes arriba, como la publica Desde la Fe, la revista de la Arquidiócesis de México, y la misma de nuestra página de los misterios del Rosario. El sentido no cambia. Reza la que se reza en tu parroquia, para poder rezarla en voz alta con los demás.

¿Quiénes son «las más necesitadas»? El contexto lo dice: la oración nació el mismo día en que los niños vieron lo que es perder a Dios para siempre. Por eso pide primero por los pecadores en peligro de perderse. Muchos incluyen también a las almas del purgatorio, y nada lo impide.

La oración del perdón. El Ángel la rezó tres veces de rodillas, con la frente en el suelo, en la primavera de 1916, y les dijo a los niños: «Recen así. Los corazones de Jesús y de María están atentos a la voz de sus súplicas». En una línea están la fe, la adoración, la esperanza y el amor; en la otra, la petición de perdón por quienes no creen, no adoran, no esperan y no aman. No juzga a nadie: reza en su lugar.

La oración a la Santísima Trinidad. Es la del otoño de 1916, cuando el Ángel se postró ante el cáliz y la hostia suspendidos en el aire. «Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad» es la manera en que la Iglesia dice que Cristo está entero en la Eucaristía. La oración ofrece a Jesús a Dios, como en la Misa, y pide la conversión de los pecadores por sus méritos, no por los nuestros.

La oración eucarística. El 13 de mayo de 1917, cuenta Lucía, la Señora abrió las manos y una luz intensa los envolvió; movidos por un impulso interior, cayeron de rodillas y repitieron por dentro estas dos líneas. Es la más corta de todas y la más fácil de llevar a cualquier iglesia.

La oración del sacrificio. El 13 de julio la Virgen les pidió decirla muchas veces, sobre todo al ofrecer algún sacrificio. Convierte una molestia pequeña en un regalo, porque dice para quién es.

La jaculatoria de santa Jacinta. «Dulce Corazón de María, sé la salvación mía» no viene de las apariciones. Es una invocación antigua que, según el periódico del santuario, Voz da Fátima, Jacinta escogió de una lista de jaculatorias que les sugirió el padre Cruz, un sacerdote portugués al que muchos llamaban santo, y que repetía sin cansarse, a veces cantándola mientras recogía flores en el campo. Es la manera más sencilla de rezarle a la Virgen de Fátima: con las palabras de una niña que la vio.

Cómo rezar las oraciones de Fátima en el Rosario y durante el día

2 min de lecturaEn el Rosario, la oración de Fátima va al final de cada decena: después de las diez Avemarías y del Gloria, antes de anunciar el misterio siguiente y rezar el Padre nuestro.

En el Rosario, la oración de Fátima va al final de cada decena: después de las diez Avemarías y del Gloria, antes de anunciar el misterio siguiente y rezar el Padre nuestro. En un rosario de cinco misterios se dice cinco veces. Al final vienen la Salve y, si quieres, la letanía de la Virgen. Todo el orden, paso a paso, está en nuestra página del Santo Rosario.

¿Es obligatoria? No. Es una costumbre muy extendida, pero el Rosario no deja de ser Rosario sin ella. San Juan Pablo II escribe que, después del Gloria de cada misterio, suele seguir una jaculatoria que varía según las costumbres (Rosarium Virginis Mariae, 35); en México muchas familias dicen también «María, Madre de gracia…». Si aprendiste a rezar el rosario sin la oración de Fátima, no lo aprendiste mal.

Las oraciones del Ángel son oraciones de adoración. Encajan bien al entrar en una iglesia, ante el sagrario, en una hora santa o después de comulgar. No hace falta postrarse como el Ángel: basta rezarlas despacio, de rodillas si puedes. Una buena forma es la del Ángel: decirlas tres veces, con calma.

La oración del sacrificio es para el día a día: al aceptar un trabajo que no te gusta, al callarte una respuesta dura, al aguantar el calor o el cansancio sin quejarte. No es una invitación a buscar sufrimientos. La Virgen misma frenó a los niños cuando exageraron, y nadie tiene que añadir carga a la que ya lleva.

La jaculatoria de Jacinta cabe en cualquier momento: al despertar, en el camino al trabajo, junto a la cama de un enfermo. Con los niños es la mejor puerta de entrada: es corta, rima y la dijo una niña.

Una manera sencilla de rezarlas juntas. Una noche en familia: la señal de la cruz, una decena del rosario con la oración de Fátima, la oración del perdón dicha tres veces, un momento de silencio para nombrar a alguien que necesita a Dios y, al final, la jaculatoria de Jacinta. Son diez minutos.

Lo que ninguna de estas oraciones es: una fórmula que obligue a Dios. El Catecismo llama superstición a atribuir la eficacia de una oración a la sola materialidad de sus palabras, sin las disposiciones del corazón (CIC 2111). Las oraciones de Fátima piden; no garantizan. Su contenido es el del Evangelio: «Conviértanse y crean en el Evangelio» (cf. Mc 1,15).

13 de mayo: el día de la Virgen de Fátima

3 min de lecturaLa fiesta de la Virgen de Fátima es el 13 de mayo, aniversario de la primera aparición.

La fiesta de la Virgen de Fátima es el 13 de mayo, aniversario de la primera aparición. En el calendario general de la Iglesia es una memoria libre, añadida en la tercera edición del Misal Romano, de 2002. En 2027, el 13 de mayo cae en jueves. El 13 de octubre, aniversario de la última aparición y del milagro del sol, es la otra fecha grande de Fátima.

En el santuario. La Peregrinación Internacional Aniversaria empieza la noche del 12 de mayo con el rosario en la Capillita de las Apariciones, en el lugar de las apariciones, y la procesión de las velas por el recinto. El 13 hay rosario por la mañana, la Misa internacional con la bendición de los enfermos, que termina con la procesión del adiós. Muchos papas eligieron ese día para ir: san Pablo VI el 13 de mayo de 1967, en el cincuentenario; san Juan Pablo II en 1982, 1991 y 2000; Benedicto XVI en 2010; y Francisco en 2017, cuando canonizó a Francisco y Jacinta. En aquella homilía repitió una frase que resume Fátima: «¡Tenemos una Madre!».

En casa. No hace falta viajar a Portugal. El 13 de mayo, o cualquier día 13, se puede rezar el rosario en familia con la oración de Fátima después de cada misterio, poner unas flores o una vela junto a una imagen de la Virgen y, si se puede, ir a Misa. Mayo es, además, el mes que la piedad popular dedica a la Virgen. Si quieres terminar con una oración a ella, la Salve es la más antigua y la que la Iglesia reza al final del rosario.

Una oración del Papa. El 12 de mayo de 2017, en la Capillita de las Apariciones, el papa Francisco rezó una oración larga que empieza «Salve Reina, Bienaventurada Virgen de Fátima»; el Vaticano la publica completa en su sitio, y vale la pena leerla allí. Pide a María que sea «refugio y camino que conduce a Dios», las mismas palabras de la promesa de junio de 1917.

Otras fechas. La fiesta de san Francisco y santa Jacinta Marto, donde se celebra, es el 20 de febrero, aniversario de la muerte de Jacinta, como fijó el decreto de su beatificación. Y quien ama Fátima puede vivir cada 13 de mes, de mayo a octubre, como un pequeño aniversario: un rosario, una de estas oraciones y una intención por la paz. Para conocer otra advocación mariana muy querida en México, tienes la oración a la Virgen de Guadalupe.

Preguntas

¿Quién es la Virgen de Fátima?

Es la Virgen María, que según el relato de tres niños pastores, Lucía, Francisco y Jacinta, se les apareció seis veces en Fátima, Portugal, entre el 13 de mayo y el 13 de octubre de 1917, y se presentó como «la Señora del Rosario». Les pidió rezar el rosario todos los días por la paz. La Iglesia declaró las apariciones dignas de crédito en 1930.

¿Cuál es la oración a la Virgen de Fátima?

De Fátima vienen varias oraciones cortas, casi todas dirigidas a Dios: la jaculatoria «¡Oh Jesús mío!», que se reza en el Rosario, las dos oraciones del Ángel, la oración eucarística y la del sacrificio. Para rezarle a ella tienes, al principio de esta página, una oración a la Virgen de Fátima, Señora del Rosario, y la jaculatoria que repetía santa Jacinta: «Dulce Corazón de María, sé la salvación mía». Todas están completas aquí.

¿Cuál es la oración completa «Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados»?

Es la oración de Fátima que se dice después del Gloria de cada misterio del Rosario: «¡Oh Jesús mío!, perdona nuestros pecados; líbranos del fuego del infierno. Lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de Tu misericordia». Según el relato de Lucía, la Virgen la enseñó a los pastorcitos el 13 de julio de 1917.

¿Cuándo es el día de la Virgen de Fátima?

El 13 de mayo, aniversario de la primera aparición; en el calendario de la Iglesia es memoria libre. En 2027 cae en jueves. El 13 de octubre se recuerda la última aparición y el milagro del sol.

¿Cuáles son los tres secretos de Fátima?

Es un solo secreto en tres partes, recibido el 13 de julio de 1917: una visión del infierno; la devoción al Inmaculado Corazón de María, con el anuncio de otra guerra si no se dejaba de ofender a Dios; y una visión simbólica de un obispo vestido de blanco que sube hacia una cruz entre mártires. La Santa Sede publicó la tercera parte en el año 2000 y explicó que no es una predicción cerrada del futuro, sino una llamada a la penitencia y a la conversión.

¿Qué fue el milagro del sol?

El 13 de octubre de 1917, al terminar la última aparición, ante una multitud de entre 50.000 y 70.000 personas, muchos contaron que vieron moverse el sol de un modo extraordinario. El diario lisboeta O Século escribió que el sol «bailó», según la expresión de los campesinos. Lo que la Iglesia declaró digno de crédito en 1930 fueron las visiones de los niños; nadie está obligado a creer en el fenómeno.

¿Quiénes fueron los pastorcitos de Fátima?

Lucía dos Santos y sus primos Francisco y Jacinta Marto, de diez, ocho y siete años en 1917. Francisco murió en 1919 y Jacinta en 1920; el papa Francisco los canonizó en Fátima el 13 de mayo de 2017. Lucía fue religiosa carmelita, murió en 2005 y fue declarada venerable en 2023.

¿Hay que creer en las apariciones de Fátima para ser católico?

No. La Iglesia las ha reconocido como dignas de crédito, pero son una revelación privada, que no pertenece al depósito de la fe (CIC 67). Rezar las oraciones de Fátima es una ayuda que se ofrece, no una obligación.